CE MAI FACE TI?

Aquello de "siempre me vuelvo a enamorar de quien de mi no se enamora" que cantaba Nino Bravo es toda una pesadilla muchas veces. No sería la primera vez que me pasa, pero creo que no es esta la ocasión de recordar tan nefasta frase, sino de mirar las cosas de otra manera y pensar que la paciencia es una virtud, no se bien si de hombre sabio o de hombre necio que a base de demostrarla termina pareciendo sabio. Lo cierto es que la paciencia a pesar de lo que en apariencia pueda yo parecer, es una de mis primordiales virtudes, al menos en lo que a cuestiones de pareja se refiere. Como el león a la espera de su presa, soy capaz de esperar durante meses, a veces años, a que la persona por la que me intereso termine dándose cuenta de lo bien que iba a estar a mi lado. Es cierto que ni considero a esa persona una presa ni yo me veo cerca de lo que normalemnte se llama un "depredador sexual", si así lo fuese no necesitaría de paciencia, pero es verdad que no me importa esperar si considero que merece la pena.
Ahora estoy en una de esas etapas en las que no se lo que quiero, tengo claro con quien, pero no el qué, o quizás lo que no sepa es cómo. Tal vez un día todo esto cambie y yo termine convirtiéndome en una persona civilazada a la que la edad de su DNI le acompañe una personalidad más acorde. Reconozco que no me comporto como el treintañero que soy, pero ciertamente es que ni mi espíritu me pide ser un carca, ni mis energías se resienten aun de tantas noches de juerga e insomnio forzado. Ahora quiero vivir todo aquello que empecé a experimentar cuando tenía 16 años ya avanzados, y más aun, lo que comencé con 21 años, quiero VIVIR. Y la persona que deambula en estos momentos por mi vida me ayuda a sentir todo eso, a notarme vivo, aunque ella apenas imagine lo que realmente me hace sentir.
No se si algún día podrá compartir conmigo una vida completa y plena, no se si algún día se considerará preparada de sentrime suyo, ni si quiera se si lo desea, pero se que por mi parte está todo dado, que no voy a escatimar en esfuerzos porque la verdad es que soy un hombre pasional, me niego a llorar cuando se rompe un juguete como mi corazón, porque se que los reyes, lo digo en un día señalado, me traerán siempre otro con el que alguien quiera jugar y así es como me siento feliz. No me importa ser un objeto, me da igual sentirme utilizado, yo soy feliz así, sin recompensas, solo sabiendo que hay un reto, me sobran las medallas, los besos, las caricias y los títulos honoríficos, solo necesito una meta por la que luchar, un fin que alcanzar, con eso me basta y, de momento, ella, esa de la que no quiero pronunciar su nombre, es hoy por hoy mi meta, mi fin, mi amado tesoro por el que surcaré mares y océanos sin pensar en los peligros, solo en ella.
Ce mai face ti?