RECAPACITA, AUNQUE NO LO RECONOZCAS, PERO RECAPACITA.

Bueno, la verdad es que mis cinco días de felicidad, que aun no han empezado, ya me están haciendo feliz desde que se que van a tener lugar, luego en vez de cinco se han convertido en casi 15, ja ja ja. Pero hasta que estos lleguen, he decidido hacer una pequeña reflexión fijándome en la paja en el ojo ajeno, y lo digo así para que nadie me recuerde luego que yo tengo una viga en el propio, ya sabéis, eso de "díselo antes de que te lo diga".
Creo que no por reflexionar sobre lo que veo en los demás, dejo de tener razones para pensarlo, de hecho intento cada día ser más objetivo y antes de reflexionar sobre lo que veo en los demás, intentar analizarme por si eso mismo me pasa a mi también, y si encuentro atisbos de que así sea, entonces la reflexión la hago con mucho más ímpetu, intentando vacunarme o curarme de la plaga o virus en cuestión.

Hoy quiero reflexionar sobre algo que estoy viendo en una persona antes muy cercana a mi. Me pregunto si yo no me daría cuenta si me pasase una cosa similar, porque a esta parsona parece no presentársele la situación como la vemos desde fuera. Creo que si un día haciendo balance de lo bueno y malo, como decía Ana Torroja, descubres que tus nuevos amigos, esos tan fantásticos y maravillosos (así deberías verlos) han sido capaces de hacerte abandonar a los viejos amigos (los que siempre estuvieron cuando los necesitaste), de abandonar tus sueños (no los imposibles, sino esos sueños asequibles, como por ejemplo sacarte el carné de la moto), si han sido capaces de hacerte abandonar a tu pareja cuando estabas incluso planeando tener familia, si tus nuevos amigos han sido capaces de alejarte de tus clientes, empeorar tus relaciones laborales, cambiar la imagen dulce que todos tenían de ti por una imagen más fría y desagradable,  si han convertido a una persona seria y responsable en un jodido caos de persona, si han sido capaces de cambiarte a ti, en vez de aceptarte como eras cuando te conocieron... ¿No es momento de pensar que tal vez esos nuevos amigos son más bien parásitos perjudiciales?

Si esto lo lee quien lo tiene que leer, cosa que dudo que suceda, espero que le sirva para recapacitar.

2 comentarios:

Creía que era imposible que una persona pudiera cambiar tanto sólo por lo que digan los demás. Es decir, ¿es posible que una persona, con uso de razón, pueda ser otra totalmente opuesta porque se deja llevar por lo que le dicen un grupo de insensibles y "carasduras"? Realmente, me parece muy triste. Y, lo peor de todo es que no mejora, va a peor.

Pedro, esa persona, si es amiga tuya (por consiguiente, duele) tiene un GRAN problema.

Espero que se dé cuenta pronto del mal que le hacen y que recupere su "yo" verdadero.

Un besito enorme y gracias por tu abrazo!

 

Hay gente que se deja cegar por lo que brilla, como las hurracas, y no aprecia lo constante. Sinceramente, por mucho que me deslumbren las incorporaciones de mi vida, nunca dejaré de lado a quienes siempre han estado ahí, y si hay quien no lo entiende ¡que se joda!