![]() |
| una macedonia con un zumo de granada |
Después de unas fiestas como las navidades, todos tenemos cierto cargo de conciencia en lo que a nuestra dieta se refiere. Es cierto que nos hemos pasado y que tendemos a eliminar una (o varias) comidas al día para compensar. Pero esto no es nada recomendable. Por experiencia propia os aseguro que hacer cinco comidas al día no es motivo para ganar peso ni eliminar alguna de esas comidas es motivo para perder los kilos de más.
Algo que podemos hacer es, por ejemplo, eliminar las comidas cocinadas (sobretodo fritos) por las noches. Podemos sustituírlas por ensaladas, yogures desnatados o fruta. Esto último es algo que suelo hacer yo, una macedonia y un zumo antes de ir a la cama es una buena opción. Como principal beneficio de cenar fruta nos vamos a encontrar que estas son fáciles de digerir, ayudan a depurar al cuerpo de las toxinas y nos harán sentir saciados. La fruta también ayuda a dormir mejor y despertar pletóricos de energía, o sea que podemos decir que son ideales como cena.
He leído recientemente que una buena combinación es combinar naranjas, plátanos, mandarinas o peras, incluso añadir un yogurt, mejor desnatado y zumos de cítricos, por ejemplo.
Otra combinación que a mi me encanta es hacerme un plato de macedonia con un plátano, algo de piña y un caqui, acompañado de un zumo de granada. Todas estas frutas tienen multitud de propiedades y, en general, contienen un bajo aporte de calorías.
La piña contiene un 13 % de hidratos de carbono o azúcares, es muy digestiva, refrescante, depuradora, laxante y mineralizadora. También es fuente de ácido málico, cítrico y en menor proporción yodo, hierro, cobre, manganeso y es rica en vitaminas A, B1 y B2.
El plátano, de Canarias por supuesto, también contiene hidratos de carbono, un 23%, así como albúminas y sales minerales, como potasio, sodio, fósforo y calcio, además de vitaminas B6 y E. Es aconsejable comerlo maduro, pues de este modo conseguimos que su almidón se haya convertido ya en azúcar.
El caqui es una fruta poco conocida hasta hace poco, que empezó a popularizarse gracias, entre otras cosas, a los deportistas que empezaron a consumirla. Según su origen o variedad encontramos distintas propiedades, pero básicamente podemos decir que es rico en agua e hidratos de carbono, principalmente fructosa y glucosa. En menor medida los caquis también aportan a nuestro organismo proteínas y lípidos, así como abundante pectina (fibra soluble) y pocas calorías. Aporta potasio, calcio, fósforo, hierro y sodio, aunque no es fuente importante de estos minerales. Lo que si tiene en abundancia es vitaminas A y C, así como pequeñas cantidades de vitaminas B1, B2 y B3.
En cuanto al vaso de zumo de granada, nos encontramos con que este nos aportará una abundante cantidad de minerales, una alta cantidad de agua y bajo valor energético, con mucho potasio, y también fósforo, manganeso, calcio, hierro y magnesio, así como vitaminas C, B1 y B2. Por cierto, y esto como curiosidad, un estudio efectuado por la Universidad Queen Margaret de Edimburgo, en Escocia, reveló que un vaso de zumo de granada diario tiene efectos similares a la viagra.
Algo que podemos hacer es, por ejemplo, eliminar las comidas cocinadas (sobretodo fritos) por las noches. Podemos sustituírlas por ensaladas, yogures desnatados o fruta. Esto último es algo que suelo hacer yo, una macedonia y un zumo antes de ir a la cama es una buena opción. Como principal beneficio de cenar fruta nos vamos a encontrar que estas son fáciles de digerir, ayudan a depurar al cuerpo de las toxinas y nos harán sentir saciados. La fruta también ayuda a dormir mejor y despertar pletóricos de energía, o sea que podemos decir que son ideales como cena.
He leído recientemente que una buena combinación es combinar naranjas, plátanos, mandarinas o peras, incluso añadir un yogurt, mejor desnatado y zumos de cítricos, por ejemplo.
Otra combinación que a mi me encanta es hacerme un plato de macedonia con un plátano, algo de piña y un caqui, acompañado de un zumo de granada. Todas estas frutas tienen multitud de propiedades y, en general, contienen un bajo aporte de calorías.
La piña contiene un 13 % de hidratos de carbono o azúcares, es muy digestiva, refrescante, depuradora, laxante y mineralizadora. También es fuente de ácido málico, cítrico y en menor proporción yodo, hierro, cobre, manganeso y es rica en vitaminas A, B1 y B2.
El plátano, de Canarias por supuesto, también contiene hidratos de carbono, un 23%, así como albúminas y sales minerales, como potasio, sodio, fósforo y calcio, además de vitaminas B6 y E. Es aconsejable comerlo maduro, pues de este modo conseguimos que su almidón se haya convertido ya en azúcar.
El caqui es una fruta poco conocida hasta hace poco, que empezó a popularizarse gracias, entre otras cosas, a los deportistas que empezaron a consumirla. Según su origen o variedad encontramos distintas propiedades, pero básicamente podemos decir que es rico en agua e hidratos de carbono, principalmente fructosa y glucosa. En menor medida los caquis también aportan a nuestro organismo proteínas y lípidos, así como abundante pectina (fibra soluble) y pocas calorías. Aporta potasio, calcio, fósforo, hierro y sodio, aunque no es fuente importante de estos minerales. Lo que si tiene en abundancia es vitaminas A y C, así como pequeñas cantidades de vitaminas B1, B2 y B3.
En cuanto al vaso de zumo de granada, nos encontramos con que este nos aportará una abundante cantidad de minerales, una alta cantidad de agua y bajo valor energético, con mucho potasio, y también fósforo, manganeso, calcio, hierro y magnesio, así como vitaminas C, B1 y B2. Por cierto, y esto como curiosidad, un estudio efectuado por la Universidad Queen Margaret de Edimburgo, en Escocia, reveló que un vaso de zumo de granada diario tiene efectos similares a la viagra.



0 comentarios:
Publicar un comentario