UNA NOCHE AZUL TRAS UN DÍA NARANJA

Ahora que retorna el mal tiempo, bueno, eso debería ser lo que pasase, que llegase el frío y las lluvias y todo eso, porque la verdad es que no parece que el mal tiempo vaya a llegar nunca cuando sales a la calle a finales de octubre y hace el día que ha hecho hoy. Pero bueno, a lo que iba, que cuando empieza a llegar el otoño de verdad, no los primeros días, que son prácticamente verano, sino el otoño, otoño, el de bien entrado octubre, ahora es cuando te das cuenta de lo triste que es la vida... a veces.

Se que a veces puedo parecer uno de esos pesimistas odiosos que están siempre filosofando sobre la parte más negativa y triste del ser humano, lo se, he leido lo que yo mismo escribo. Pero la verdad, no se por qué me salen estos comentarios, porque cuando no escribo, en la vida del día a día, soy bastante feliz, bastante son riente, muy "chistoso" incluso diría yo. Pero lo cierto es que me pongo a escribir y me sale lo peor, bueno, no estoy totalmente seguro de que sea lo peor, quizás sea más acertado decir lo más triste que hay en mi.

Sea como sea, todo os lo debo a vosotras, mujeres que pasasteis por mi vida, una veces con pena, otras con gloria... Vosotras me haceis irritar, me haceis llorar, reir a veces, las menos, pero de vez en cuando también me sucede, y sobretodo me haceis ser feliz al principio y triste al final, cuando me dejais. ¿Por quá me dejais? ¿Por qué nunca dura? La verdad, cada día, cada hora que pasa, me importa menos. Tengo mis momentos, momentos de risas, de lágrimas, de riñas, de felicidad... Mis momentos nos os los debo a vosotras, me los debo a mi mismo, porque desde que me conozco, desde que he aprendido a vivir conmigo, desde ese mismo momento en que dejé de depender de vuestras caricias y empecé a usarlas a modo de pañuelo de papel, desde entonces he dejado de tener noches rojas, porque ahora son todas azules.

Gracias por haber existido y por haberme olvidado, ah y buenas noches.