¿QUIEN TEME A LA CERDA FEROZ?

Resulta curioso ver como las personas cambian con el paso del tiempo, ver como quienes pensabas que eran amigos para toda la vida acaban decepcionándote o cambiéndote por una mujer, que además es más bien fea, y un trabajo mal pagado. Pero resulta casi más curioso ver com gente por la que no dabas un duro acaban siendo buenos amigos, o simplemente justos contigo.

No quisiera que si alguno de esos que en otra época fueron mis amigos leen esto, crean que intento arremeter contra ellos, solo reflexiono, porque me molesta bastante que ocurran ciertas cosas. Sin ir más lejos, hace poco recibí un sms de un viejo compañero de juergas y otros menesteres, hacía años, si, en plural, que no sabía de él y toda referencia de su vida que tenía era a través de terceras personas, le escribí e-mails, le mande sms, incluso llegué a llamarlo en alguna ocasión, pero n contestó a mis mensajes ni descolgó el teléfono nunca durante más de 2 años. Y en nochevieja recibo un sms suyo en el que me felciita el año nuevo, si, pero llamándome maricón, una de esas gracias que no te hacen sonreir lo más mínimo cuando llevas años sin saber de alguien. Si todavía me hubiese llamado homosexual... pero maricón no, además de faltarme el respeto a mi, se lo faltó a muchas personas con un sms que no venía a cuento. No podía haber enviado un "feliz año nuevo y perdona por haber desaparecido del mapa", no, eso era demasiado para él, tenía que llamar maricón a su antiguo amigo y acabar así contoda duda sobre su propia hombria.

Sinceramente, si ese es su concepto de amistad, olvidarse de los amigos y aparecer al cabo de dos años insultando, no quiero esa clase de amigos, me gustan más los que han hecho un mínimo esfuerzo por no perder el contacto y mantenerse al día con aquellos que depositaron su amistad en ti. Así que, "amigo", olvidame o llámame para decirme algo más apropiado, porque la otra opción es la de olvidarme del todo, total, ya tengo amigos y de muy buena calidad, no me hace falta tu limosna.

Dedicado a mis amigos, a esos que hacen kilómetros y ofrecen sus casas cuando un amigo lo necesita.