NO SOY PADRE, NO ME FELICITES

La soledad no está tan sola, no ves que a mi nunca me abandona... Es parte de la letra de una canción, vaya con la canción. Desde hace tiempo pienso en esa frase y la verdad es que ni si quiera la oí yo mismo, alguien me la susurró al oido, alguien que en su momento fue muy especial, y tal vez aun lo sea, no lo se. Hay otra canción que dice La esperanza es una puta que va vestida de verde.

Cuanto saben los letristas ¿no? Y a todo esto, hoy el día está soleado, pero no voy a disfrutar del sol, creo que la soledad y la esperanza han quedado hoy para ir al parque, pero no me han llamado, mejor, estoy harto de ir siempre con ellas a todas partes. Hoy me quedaré en casa cuando salga del trabajo y prepararé algo de comida para mañana, así no tendré que perder demasiado tiempo mañana antes de ir a trabajar, entro a las dos y lo cierto es que no me apetece nada estar toda la mañana haciendo la comida. Mañana saldré a dar una vuelta por la mañana, ella no ha querido verme como cada semana, y aprovechare que ni soledad ni esperanza estarán despiertas aun para salir de casa sin que ellas me oigan, es mejor pasear si ellas, una te hace sentir mal, la otra te crea falsas ilusiones, y la verdad es que así no hay quien disfrute de un paseo.

Ahora lo mejor seré irme a trabajar, como odio cuando tengo turno partido, me hacen perder la mañana y la tarde, al final, cuando llega la noche tengo la sensación de que he perdido todo el día haciendo algo que me apasiona pero que nadie agradece. En fin, es la vida que he elegido.