¿Has sentido alguna vez palpitar el corazón de la persona a la que amas sobre tu homoplato derecho? Es una sensación maravillosa, casi celestial. Solo por pequeñas cosas como esta merece la pena hacer cualquier sacrificio, como perder esas preciadas horas de sueño que sabes echarás de menos mañana en el trabajo.
No conozco a ningún escorpio que yo sepa, pero si mi horóscopo no va muy desencaminado, ansío ese viernes y ruego a Dios porque sea como espero. Lo demás... ¡qué más da!
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