LA IGNORANCIA ESCONDIDA.

A veces nos ciega la pasión, pero eso no es ni la mitad de malo que estar cegado por un egocentrismo de la sabiduría, como aquellos que se creen eruditos y solo son ignorantes. Como el que pone a su hija un nombre bíblico sin saber de donde viene y dice haberlo hecho porque no es creyente t de ese modo no usa el nombre de ningún santo. O aquella persona que se cree mejor que los demás porque no es capaz de ver sus defectos e imperfecciones. Y lo digo yo, que me se ignorante, pero hambriento de conocimiento, yo, que soy imperfecto, pero orgulloso de no ser un maniquí de escaparate sin personalidad.

Se a ciencia cierta que no soy ni de lejos un intelectual, que ni siquiera soy inteligente, que no podría llegar a tener talento en ningún arte porque no poseo el don necesario para ser artista. Pero del mismo modo se que puedo ver más allá de la fachada de las personas, pues hasta el día de hoy han sido pocas las veces que el tiempo no me ha acabado dando la razón sobre mis juicios (algunos dicen que prejuicios) sobre los demás. Y es que no es tan difícil ver las intenciones de las personas, solo hay que intentar mirar desde un prisma neutro, porque resulta difícil no equivocarnos cuando observamos a la gente en su relación con nostros mismos, pero si nos quitamos el velo, si intentamos alejarnos de los obstáculos que se interponen entre aquel a quien queremos leer el alma y nosotros, si hacemos un esfuerzo para alcanzar una cierta objetividad y observamos a esa persona relacionarse con otros, entonces, como una aparición mariana, veremos su interior más profundo. 

Y sinceramente, a veces hasta me da miedo darme cuenta de lo terrible que es el interior de algunas personas, por eso cuando quiero a alguien, cuando conecto con una persona, me niego a hacer ese ejercicio, porque creo que no soportaría ver la maldad de alguien en quien confío. Por eso tal vez siempre estoy dispuesto a llorar, siempre estoy dispuesto a sufrir, solo de ese modo puede enterse que a pesar de poder adivinar el alma de las personas, siga obsesionado con dejar que me hagan daño. 

5 comentarios:

Perdón la intromisión, pero bueno creo que a través de Sandra hemos terminado cotilleandonos unos a otros :) y te ha tocado a ti. Me has hecho pensar, creo no equivocarme cuando observo a alguien, procuro tardar en tomar una conclusión y soy capaz de juzgar como se comporta con otros pero como se comporta con uno mismo.. siempre cuesta más. siempre se perdona más..
Que no te hagan llorar, que no merece la pena.
Por cierto, muy sensual la foto tumbado en la cama :)

 

Ja ja ja ja, joder, entre Sandra y tu me vais a hacer d quitar la foto... ja ja ja.

Y gracias por el comentario, muchas gracias, para nada es una intromisión, mi casa siempre tiene las puertas abiertas

 

Jajajja gracias por la invitación y no, no la quites, que a mí me gusta.. no enseñas pero dejas ver.. me encanta :) y vaya.. veo que eres tu... sino.. no habrías reaccionado así.. jajajajja

 

Ummm, veo que ya os conocéis. Ni se te ocurra quitar la foto, por dios! Pues anda que no queda bien... y sí, ya ví la frase que hay debajo, jajaja.

En cuanto a tu entrada, la entendí, iujuu. Resulta que me identifico mucho contigo. Tengo un sexto sentido para reconocer qué tipo de persona puede llegar a ser cada uno. El problema es que, prefiero mirar para otro lado, darles una oportunidad. Ahora, si me fallan una vez, no lo hacen más. Deberíamos ser más racionales, pero no sé porqué, nos gusta sufrir. Por eso pienso que todos, y digo todos, tenemos un poco de masoquistas.

No tengo más que decir al respecto.

Un besazo.

 

Sandri, tendremos que animar el blog de este chico un poco ¿no? Nos venimos aquí a hacer las conversaciones de msn? jajajajaj es coña :) Umm pavona no habías leido la frase? yo síi!! lo que me gusta menos es la rosa.. pero.. ¿a quién no esperas tú despierto? (momento salvame)