NO QUIERO VIVIR SIN FE

Es difícil aplicarse el cuento, es difícil darse cuenta de lo que nos pasa, lo que sentimos, y luego comportarnos como nos gustaría que se comportasen con nosotros en ciertas circunstancias. Por ejemplo, cuando estás mal por algo y los amigos te dicen cosas como: "no le des más vueltas" o "vive la vida, olvídalo". No se puede olvidar ni dejar de pensar en algo que te duele o que te ha destrozado el corazón, pero cuando nos encontramos con un amigo que ha vivido eso mismo, aun sabiendo que esas palabras no sirven de nada, no podemos evitar repetírselas nosotros, somo incapaces de recordar de lo poco que nos sirvieron cuando nos las dijeron antes.

Yo ahora no puedo dejar de pensar en lo que he perdido sin merecer la pérdida. Se que debo seguir adelante, show must go on, dicen los anglosajones, pero es difícil. Y las noticias que me llegan no ayudan a olvidar el tema, aunque intento con todas mis fuerzas distraerme como sea. Y si los rumores nuevos son ciertos, no podré dejar de pensar que he perdido algo tan importante como es una amistad por nada, porque al final, a pesar de las mentiras, de los engaños, de las circunstancias amargas que han rodeado todo esto, a pesar de todo... lo que se ha roto, se rompió por nada, o mejor dicho, por todo, porque al final la verdad salió y el orgullo impide reconocerlo a quien se equivocó.

Aun tengo fe, fe en que algún día recuperaré la sonrisa interna, fe en que algún día alguien regresará a mi, fe en que tendré fuerzas para perdonar, fe en que si hay un Dios, este será benévolo y no un dios castigador, sino conciliador que me permitirá recuperar los días que se perdieron y las sonrisas que se olvidaron.

La vida sigue, si, pero así no me gusta, echo de menos las noches hasta el amanecer en las que solo hablaba con alguien que se hizo imprescindible para mi.

2 comentarios:

La vida da muchas vueltas, muchisimas. Aunque te maree no te bajes de la vida.

Un besaco

 

Soy la primera que suele decir eso de... "la vida sigue, no le des más vueltas", y soy la primera que le doy un millón de vueltas a la cabeza cuando me pasa a mí, por muchas palabras de ánimo que me den. Hasta yo misma me las digo muchas veces.

Hace unos días tuve que tomar una decisión que me dolió mucho, y no paro de repetirme si hice lo correcto. Saqué de mi vida a alguien que creí que era importante para mí, pero no estaba segura de que yo lo fuera para ella.

No sé qué es lo que esa persona te hizo a ti ni por qué hizo lo que hizo, pero sí sé lo que me hicieron a mí y así se lo expliqué. No sé si lo entendió y, menos, si le afectó. Aún así, no descarto que, en un futuro, vuelva a formar parte de mi vida.

Un besito.