A lo largo de los últimos años he descubierto muchas cosas sobre mi mismo, lo mejor de ello es que las he descubierto gracias a personas a las que en realidad ni siquiera conozco, pero siento como verdaderas amigas. Son gente que me ha puesto a Platón en mis manos, que me ha enseñado a buscar tiempo para pensar cuando no lo tengo para mi, gente que me ha llevado a nadar en una marea de emociones y me ha hecho alucinar pepinillos en un momento de tristeza. Gracias a esa gente, buena gente, he pasado un poco mejor noches que nunca pensé que acabarían y he podido enjugar mis lágrimas, esas que en ocasiones me ahogaban sin remedio.
También hubo otro grupo de gente, gente con alma de gaviota que me llevó a volar tan alto como nunca hubiera soñado, gente con el corazón aplatanado que me hiceron creer de nuevo en la amistad, gente que me regaló amistades de granito que nunca se romperán, gente con interminables melenas pop por las que subir a la torre de la ilusión, gente que me ha hecho disfrutar de la realidad más cercana y me ha acercado a la felicidad a través de la carne humana en roce directo con mis huesos de pseudomártir... Gracias a ellos soy fuerte, lo suficiente para dar un paso más cada día.
Un último grupo de personas me abrieron los bronquios a la libertad de carreteras olvidadas, de caminos perdidos y autopistas que van directas a la salvación. Gente pura, honesta y leal que se esconden bajo disfraces de bandidos para evitar ser descubiertos por los cazadores de autenticidad y a los que es muy difícil encontrar si ellos mismos no quieren ser descubiertos. Gracias por mostrarse a mi y permitirme ser parte de su clan.
Hoy vivo, no se si mejor o peor que el primer día que escribí en este blog, pero si se que más tranquilo y con menos cargas sobre mi espalda, porque he dejado el peso del mundo sobre los lomos de San Cristobal y Atlas, y yo me dedico ahora mismo a ser YO, ni mejor ni peor que aquel a quien buscan en mi los demás, simplemente el que soy, con las puertas abiertas a mi alma, vigilada siempre por la celosa guardiana que jamás dejará entrar a dos seres en ese sagrado habitáculo, uno es la Ira, el otro la Autocompasión. Todos los demás, sois bienvenidos.
Un abrazo enorme a tod@s aquellos que me habéis ayudado en este viaje, prometo escribiros postales desde allá donde esté.



4 comentarios:
¡Ostras!, que me has emocionado...
No sabes lo orgullosa de poder estar entre esos grupos tan exquisitos que detallas.
Eres una persona extraordinaria, a la que no conozco, pero con quién sé que encontraría un hombro amigo para conversar.
Eres especial.
Te lo digo yo, una anónima que te tiene mucho aprecio y a la que aportas muuuuuuchas cosas buenas.
Besos, precioso, y espero una postal.
Querido pk1976, gracias a ti por estar siempre cerca cuando haces falta.
Eres una caja de sorpresas de la que espero que sigan saliendo ideas y creaciones (que vamos poco a poco descubriendo), por mucho tiempo
un abrazo
Towanda la emoción es enfrentarse cada día a tu blog y descubrir ese talento narrador que parece no cesar nunca. Algún día llevaremos una de esas historias tuyas a la pantalla, ya verás.
Julia, no se de qué manera he estado nunca en sitio alguno, pero gracias por tus palabras, siempre reconfortantes, como un hogar en el invierno
Jajaja, pues me refería a que has estado comentando en mis entradas casi desde el principio, cuando me hacía mas falta, y eso se agradece.
un besote
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