Un año más se nos fue la cabeza mirando y celebrando, gastando y consumiendo para celebrar que acaba un año o que empieza otro, cada uno según le haya ido quiere recibir al año nuevo o despedir al que se va. Está bien que celebremos por todo lo alto la entrada del año nuevo, pero recordad que no se trata de un año, sino de nosotros mismos, como dijo Ralph W. Emerson: "Grabad esto en vuestro corazón; cada día comienza en nosotros un año nuevo, una nueva vida." Este escritor, pero sobretodo filósofo americano, fue el máximo representante del trascendentalismo y sin duda uno de los máximos responsables del posterior nacimiento del Nuevo Pensamiento del siglo XIX. Lo básico de estos movimientos que surgieron en el seno de la religiosidad de la sociedad americana del siglo, es la búsqueda de una relación directa con el universo, algo así como que nuestra alma, el alma de cada individuo, es en lo básico, lo mismo que la creación en si, el universo.
Este rollo existencialista tan poco frecuente en mi, viene a colación de lo que quiero transmitiros a todos y que de una u otra manera, al fin y al cabo, vienen a decir la mayoría de las corrientes filosóficas y, hasta si me apuran, religiosas: que la felicidad no nos la puede dar el mundo de lo material, sino la paz interior, si nosotros somos felices, el universo es feliz, un poco lo que nos dice también la ley de la atracción, que nosotros somos los únicos capaces de crear nuestra propia realidad a base de autocreernos y autocrearnos un mundo en el que seamos capaces de ser felices.
Sea como sea, os deseo un feliz año nuevo, que seáis capaces de convertirlo en vuestro mejor año... hasta que llegue el siguiente.



4 comentarios:
Me ha encantado este post. Un abrazo y mis mejores deseos de que 2012 sea tu mejor año(hasta el siguiente).
Muchas gracias, Julia. Da gusto tenerte siempre.
Te deseo que este 2012 sea el primero de la mejor racha de tu vida.
Un abrazo, precioso.
Gracias Towanda, hacía mucho que no me llamaban así, precioso... Ja ja ja. Un beso muy grande
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