Los árboles impidiendo ver el bosque,
mis ojos se niegan a cerrarse cuando llega la noche.
La felicidad se paseó ante mi anoche,
y quise ser libre y correr, pero no pude,
porque una sonrisa hizo las veces de grillete
que me amarraban a esta conciencia mía.
"¡No lo hagas!" me gritaba alguien,
y no lo hice, mas fui feliz por un segundo,
una hora tal vez.



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