Más fuerte que nunca

Esfuerzo, decisión y constancia: el verdadero motor del cambio

Regresar aquí, a este blog, no es empezar de cero, es continuar un camino que nunca he abandonado. Desde marzo del año pasado, fecha del último post en este blog, hasta hoy he seguido entrenando, corriendo y trabajando la fuerza, con el mismo compromiso que me llevó a empezar todo esto hace ya más tiempo del que recuerdo. He ido aprendiendo de quienes saben y apuntándome todos esos consejos que me sirvieron, pero también desechando lo que vi que eran inútiles para mi.

Porque el secreto no está en entrenar sólo cuando tienes motivación, sino en hacerlo incluso en los días difíciles. La constancia es la verdadera fuerza.

Hoy puedo decir con orgullo que me siento más fuerte que hace cuatro años, cuando llegué a pensar que estaba perdiendo mi forma física de manera incomprensible. El trabajo constante no sólo se nota en las marcas (que nunca me importaron) o en los entrenamientos, también en cómo me siento: con más energía, con más confianza y viéndome físicamente estupendo. Es un recordatorio de que el esfuerzo bien dirigido suele acabas dando frutos.

Quiero retomar este espacio para compartir de nuevo mi experiencia. No para demostrar nada, sino para, tal vez, inspirar: si yo puedo mantener el ritmo, quizás tu también puedas hacerlo. No importa si corres 2 kilómetros o 20, si levantas poco o mucho peso: lo importante es no rendirse, seguir, avanzar.

Comparto algunas fotos recientes como prueba de que la disciplina, la decisión y la constancia para mi han marcado la diferencia. Lo cierto es que puede funcionar o no como tu deseas, pero "mover el culo" jamás te hará daño.

Esto no es un regreso: es la confirmación de que sigo aquí, más fuerte y con más ganas que nunca. 💪🏃

👉 Y tú, ¿cómo te sientes con tu entrenamiento en este momento? Cuéntamelo en los comentarios, me encantará leerte.