Dos carreras en menos de 24 horas

Lo de que esto del running crea adicción es totalmente cierto. Hasta tal punto lo es que te hace empezar a replantearte tus prioridades a la hora de planificar tu fin de semana.

Un momento de la carrera de Socuéllamos
Este último lo tuve claro, ya que el sábado no voy a salir porque estoy inscrito en un 10K el domingo por la mañana ¿qué mejor manera de pasar la tarde del sábado que haciendo otra carrera? Dicho y hecho, una para el sábado y otra para el domingo.

El sábado participé en la IV Carrera Urbana de La Villa de Don Fadrique (Toledo), seis kilómetros en dos vueltas por las calles de un pueblo que se vuelca con esta prueba, con los vecinos pendientes de todos los detalles de esta carrera con fines benéficos a favor de la Asociación Españóla Contra el Cáncer. Además me quedó la gran satisfacción de que dos compañeras de equipo lograban podio, Sonia en la general y Rocío, que es natural de La Villa, alzándose como primera local, todo un orgullo. Yo la hice despacio, para no sobrecargar para el domingo, y mi tiempo final fue de 30 minutos.

Ya el domingo por la mañana nos fuimos hasta Socuéllamos (Ciudad Real) y los 6 Km de la tarde anterior pesaban al llegar, con el fresco de la mañana. Durante el calentamiento los gemelos y, sobretodo, los cuádriceps no dejaban de recordarme que llevaba una carrera encima con menos de 20 horas de diferencia. Una vez que cogimos la salida, junto con más de mil corredores, iba notando como se disipaba esa molestia. El ritmo al principio fue muy alto para mi nivel, porque llegué a ponerme a 4'40" el kilómetro, un ritmo más que bueno, pero claro, el cansancio iba acumulándose y en la segunda vuelta tuve que bajar para asegurarme que iba a terminar. Al final con un ritmo medio de 4.48 y un tiempo total de 50.10, lo que se aproxima mucho a mi mejor tiempo en un 10K hasta el momento, que está un minuto por debajo.

Una nueva experiencia esta de correr dos carreras en menos de 24 horas y la verdad es que es una gran satisfacción comprobar que también soy capaz de hacerlo. Lo que vaya llegando ya será otra historia, pero nadie podrá quitarme el haber llegado hasta aquí.