Empieza un nuevo año, el 2010, una cifra redonda y esa estraña afición por las cifras enteras que nos despierta una curiosa atracción a los mortales me dice que será un gran año. Dice un rabino de Jerusalem llamado Ierajmiel Barylka que "Los seres humanos amamos las cifras redondas del sistema numérico que usamos: el sistema decimal. El 10 es una buena calificación, también 100, depende de lo que se estile." Tiene razón, solemos usar expresiones como "cifra redonda" cuando nos referimos a un buen resultado, hablamos del 50º aniversario como algo excepcional o de la "crisis de los 40" pero nadie se deprime por cumplir 41, que un año más...
Sea como sea, he sentido que este año será el bueno, el que me devuelva el amor por la vida, el que haga regresar a mi afición por las personas, a confiar en el ser humano. Siento en lo más profundo de mi alma que el 2010 será el año de las alegrías y no solo para mi. Este año va a traer todo aquello que nos quitó el 2009, el nuevo año nos devolverá las sonrisas, la gente en la calle, el dinero en el bolsillo, la fiesta, las ganas de vivir, de compartir con los demás unas cañas... volveremos a ser libres, a desatarnos de esas amarras de tristeza que nos trajo un año que empezó mal y que no nos dío apenas tregua durante 365 días de malos rollos. Pero todo eso se acabó, puede que a 2010 le cueste arrancarnos la sonrisa, pero será al principio, antes del verano todos veremos como las cosas nos empiezan a salir, y yo se que veré esa luz al final del tunel a la que nunca logro llegar por más que corra, esta vez si, este año la alcanzaré y será entonces cuando me sienta más vivo que nunca. Y mi éxito no significará en absoluto el fracaso de otro, porque en 2010 habrá motivos suficientes para que todos sonriamos.
Ya lo veréis.
Sea como sea, he sentido que este año será el bueno, el que me devuelva el amor por la vida, el que haga regresar a mi afición por las personas, a confiar en el ser humano. Siento en lo más profundo de mi alma que el 2010 será el año de las alegrías y no solo para mi. Este año va a traer todo aquello que nos quitó el 2009, el nuevo año nos devolverá las sonrisas, la gente en la calle, el dinero en el bolsillo, la fiesta, las ganas de vivir, de compartir con los demás unas cañas... volveremos a ser libres, a desatarnos de esas amarras de tristeza que nos trajo un año que empezó mal y que no nos dío apenas tregua durante 365 días de malos rollos. Pero todo eso se acabó, puede que a 2010 le cueste arrancarnos la sonrisa, pero será al principio, antes del verano todos veremos como las cosas nos empiezan a salir, y yo se que veré esa luz al final del tunel a la que nunca logro llegar por más que corra, esta vez si, este año la alcanzaré y será entonces cuando me sienta más vivo que nunca. Y mi éxito no significará en absoluto el fracaso de otro, porque en 2010 habrá motivos suficientes para que todos sonriamos.
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