EL VENENO SIN EL QUE MORIMOS

Dice un refrán turco: "Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas" Y es que amigos, parece que el ser humano es en el fondo el único ser vivo que gusta de acercarse a aquello que lo daña, es más, casi diría yo que nos gusta avivar todo aquello que nos parte el corazón, y el amor es uno de los mejores ejemplos de esto. Rabindranath Tagore, un poeta bengalí y filósofo del movimiento Brahmo Samaj, decía que "El hombre que ha de mendigar amor es el más miserable de todos los mendigos" Y aun sabiendo que esto es tan cierto como que cada día sale el sol, sabemos que no podemos escapar a veces a esa mendicidad.

Una canción de Leonard Cohen reza: "El amor no tiene cura, pero es la única cura para todos los males". Tal vez sea este el motivo de que aun sabiendo el mal que nos hace, o mejor dicho, el daño que nos causa el amor, aun así, nos empeñamos en perseguirlo aun cuando presumimos de no necesitarlo. Tantas cosas, tantos males se curan cuando el paciente encuentra este maldito bálsamo de fierabrás... No es de estrañar que no queramos vivir sin el, y es que todos lo buscamos, incluso aquellos que aseguran ser capaces de vivir felices sin acercarse, aun aquellos lo buscan. Y si todos los buscamos será porque no es tan malo, no podemos estar equivocados más de seis mil millones de mortales.

1 comentarios:

Ummmm. Interesante metáfora. Me atrevo a decir que amar es el sentimiento más bonito, el más completo, el más satisfactorio, pero, sin duda, el más doloroso cuando se acaba o careces de él. Lo buscamos porque, realmente, lo necesitamos para realizarnos como personas. Y estoy más que segura, que nadie puede vivir sin él.
Un saludo.