UN PUENTE HACIA NINGUNA PARTE.

No ha sido por culpa de los controladores aéreos, ni por el mal tiempo, ni siquiera por una mujer... Simplemente he perdido el puente, nada, así se puede resumir toda mi actividad en estos cinco días de asueto. No se cómo lo he logrado, pero lo cierto es que han pasado los días, primero el fin de semana, luego el día 6, el martes, laboral para mi, y finalmente pasará este miércoles festivo y nada he hecho que vaya a pasar a la historia, ni siquiera a la mi particular biografía, que merezca la pena destacarse, probablemente cuando alguien lea mi vida y llegue a este capítulo, lo pasará sin más, aburrido en el segundo párrafo pasará de página hasta llegar al siguiente capítulo.

No hace demasiado, antes de la gran decepción, jamás hubiera dejado pasar un puente sin hacer algo realmente emocionante. Hubiera viajado, o planificado alguna fiesta, o al menos hubiera intentado escribir uno de esos guiones que nunca se rodarán... Pero esta vez no, el otoño me entristece, pero además creo que estoy cerrando el ciclo del retorno de saturno, algo que se suele hacer al llegar a los treinta, pero la verdad es que a mi se me debe estar retrasando porque nunca fui muy maduro. El caso es que las constelaciones se están aliando contra mi en el último tiempo, y no puedo con ellas.

Soy capaz de luchar contra los malos rollos del trabajo, contra las adversidades de la vida, contra el paso del tiempo, puedo plantar cara a pequeños chorizos que pretenden robar un coche, soy capaz de derrotar la tristeza del mal tiempo, puedo escalar cumbres que se antojarían inalcanzables para el común de los mortales... Puedo con cualquier problema, pero de uno en uno, me declaro oficialmente incapaz de luchar contra todo eso a la vez.

Me he rendido, eso es lo que ha pasado este puente, que me he rendido. Ya no puedo más, me veo inútil a la hora de poner buena cara ante un trabajo que me agobia psicológicamente, he comprobado que me anega la incomprensión de una de las personas más importantes para mi en los últimos años. He descubierto que soy incapaz de superar la tristeza de este maldito otoño del 2010, Y me vuelvo violento, me cuesta no reventarle la cara al tipo que intenta abrir un coche que no es suyo, me cuesta no partirle las piernas al jovenzuelo que me vacila pensando que soy un "carca" más... Y yo no soy así, nunca lo fui, ya no por la violencia, a la que conozco demasiado bien como para andar buscándola, sino a esa incapacidad de superar los grises pensamientos de esta estación.

El año pasado por estas fechas era capaz de bailar bajo la lluvia, de pasar frío en pleno invierno sobre dos ruedas, de sonreír ante la ignorancia de los demás o de cantar ante provocación de los que no merecen la pena. Doce meses después a penas si se quién soy. Y solo espero que, como en otras ocasiones, todo pase, aunque en el fondo de mi corazón tengo claro que la única solución, la que además podría ser definitiva, es algo que ya me ha dicho mucha gente, verme a mi mismo con perspectiva, entender lo que pasa y tomar otro camino, ya que está claro que el actual no me lleva a ninguna parte, al menos no a la parte que deseo ir.

5 comentarios:

¡Cómo te está afectando el otoño! A mí también me afecta, sobre todo, en que me melancolizo en exceso...

No te conozco mucho pero sé que, para todo, hay una salida y una esperanza. Piensa cuál es la raiz de toda tu crisis y ¡arráncala de cuajo! porque no te hace bien.

¡Por favor! intenta levantar el ánimo porque si no yo (que empatizo de manera casi enfermiza con el que tengo en frente) me sumiré contigo en esa laguna negra. Ya te digo que me pierde la melancolía...

Estoy preparando algo que, si los astros se confabulan a mi favor, publicaré esta tarde y que te dedicaré expresamente. Entre tanto te invito a leer mi entrada "Encantada de conocerte", para mí es un grito de esperanza. ¡Hazlo!


Un beso muy fuerte y ¡ya te sigo!, "para no perderte de vista..."

 

Bueno mira yo, lo he pasado peor, impotente todo el puente con la pierna en alto y para colmo era mi cumple!! no pude salir a celebrarlo con mis amigas, no puede quedar con esa gente que normalmenet no puedes quedar, no pude ver a un amigo que llevo tres años sin ver y ha venido este puente a madrid, y para colmo estoy empalmando el pie con los 15 días de baja anteriores que pasé entre la cama y el sofa. Odio mi cama y odio mi sofá!!!

En serio, son rachas, en unos días brillará el sol y estarás deseando salir a dar una vuelta!!

un besooooo culazo!!

 

En ocasiones, no hacer nada también es hacer mucho y puede resultar muy provechoso...

Un saludo.

 

Muchas gracias, la verdad es que la soledad tiene mucha parte de culpa de mi estado actual, con cada uno de vuestros comentarios me siento "algo" menos solo, y eso ayuda a desterrar en aprte el problema. Ahora intenatré el resto yo solo...

 

La verdad que me he identificado mucho en tu texto. "Buena cara al mal tiempo" Yo tambien era capaz de sonreirle a un miserable, y de hablar con alguien que se merece un par de ostias, y ahora no, como tu dices, ahora cuesta no darle lo que se merece. Pero que se gana con eso. nada... Las cosas pueden cambiar en menos de un segundo.
¡Ánimo!

Felices fiestas y un saludo fuert :)