Hazlo por ti

Últimamente me ha pasado que he encontrado con gente que, no entiendo muy bien por qué, trata de desprestigiar el ejercicio físico o de minusvalorar a las personas que lo hacen usando el argumento de la estética para ello, pretendiendo hacer creer que quienes hacemos ejercicio solo nos movemos por motivos estéticos y por nuestra vanidad. Yo nunca he pensado que alguien sea menos o más que otra persona por su aspecto físico y si me resultan atractivas las personas que lucen un físico cuidado, evidentemente lo es por cultura y estética, claro, pero también lo es porque me resultan saludables, me inspiran vida.

He visto muchos casos documentados en internet de mujeres, chicas, que salieron de la anorexia gracias al fitness, pasaron de un físico esquelético y tenebroso a lucir cuerpos fuertes y definidos pero sobretodo, pasaron de una terrible enfermedad y una situación crítica para sus vidas a estar saludables y tener ganas de vivir.

El ejercicio físico, o lo que solemos llamar equivocadamente deporte, puede cambiar nuestros cuerpos y nuestras vidas de manera espectacular. No solo fisicamente, también emocionalmente. Cuando decidimos ir al gimnasio, salir a correr o con la bicicleta mejoramos nuestra vida desde el primer momento para el resto de nuestras vidas.

Durante la práctica del ejercicio nuestro metabolismo se fortalece y mejora la circulación sanguínea. Pero esto no acaba aquí, porque justo después del ejercicio las proteínas y los carbohidratos se absorben hasta cuatro veces más rápido, pero es que además la liberación de endorfinas mejora nuestro estado de ánimo.

Los beneficios no acaban aquí, ya que varias horas después de haber realizado ejercicio, nuestra respiración se vuelve regular e incluso el insomnio desaparece. También hay beneficios a largo plazo, porque después de varias semanas de haber empezado a realizar ejercicio está demostrado que las válvulas del corazón mejoran y la resistencia en general del cuerpo mejora. Con el paso de los meses practicando ejercicio físico el cerebro comienza a tomar decisiones correctas más rápidamente, actúa más deprisa. Y al cabo de varios años practicando ejercicio la esperanza de vida aumenta y el proceso de envejecimiento se ralentiza.

Así que ¿a qué estás esperando para ponerte en marcha? Olvídate de la estética, de la operación bikini y de los demás, ponte el chándal por ti y solamente por ti, pero hazlo, porque lo agradecerás.