La recuperación activa tras la carrera

Una de las cosas que he aprendido en esta aventura del running, es que después de una carrera hay que recuperar bien y lo que más me sorprendió fue que, al contrario de lo que uno puede pensar cuando empieza, la recuperación no es sentarse u olvidarse de correr unos días para "descansar". Para muchos puede que parezca una tontería, pero en esta etapa de corredor he descubierto la "recuperación activa", que es, como la mayoría sabréis, seguir realizando, tras el día de la carrera, una serie de actividades de baja intensidad. Esta recuperación activa, también conocido como regenerativa, permite reducir los niveles de ácido láctico. 

Este pasado fin de semana hice el Trail de Almodóvar del Campo (Ciudad Real), que ha sido la distancia más larga que he hecho, hasta ahora, en montaña. Si bien es cierto que he corrido varias 1/2 Maratón urbanas y un trail en llano de 17 Km, con pronunciados desniveles y en montaña, estos 15 Km han sido mi distancia récord hasta el momento (ya llegaremos a más). Y es cierto que estas tiradas en las que me voy superando, se notan cuando se hacen por primera vez.

En esta ocasión, y bajo las indicaciones de quien me fija los entrenamientos, tras este trail no he frenado en seco, como hubiera hecho cuando empecé a correr, sino que me he partido la semana, por decirlo de alguna manera. Desde el lunes hasta el jueves he estado realizado esta recuperación activa, con una actividad agradable, entrenamientos fáciles, saliendo a correr día alternos con otros de descanso y sin pasar del 60% ó 70% de mi frecuencia cardíaca máxima. Además el martes, que fue día de reposo, aproveché para pasar por el fisio y recibir una masaje de descarga de piernas. Hay quien elige actividades alternativas a correr, como por ejemplo el ciclo indoor o la natación. Como en mi caso la natación queda descartada por un problema de cervicales, alguna vez me subo a la bici estática, pero en esta ocasión aprovechando el buen tiempo que empieza a hacer, he optado por salir a correr, un día 30 minutos, otro 40... Ya el viernes lo dedico a unos progresivos y el sábado una tirada larga, para empezar ya la semana que viene a entrenar a un ritmo habitual a la espera de la próxima carrera.

Y como siempre digo, todo bajo la supervisión y consejo de un buen entrenador.