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Se acaba el año, pero queda tarea

Terminamos noviembre y a punto de abrir el último mes del año, sigo preparándome para lo que vaya viniendo. De hecho termino este mes preparándome para abrir diciembre, porque el primer día del último mes del año estaré en Villafreanca de los Caballeros (Toledo) para realizar el VI Trail Humedales Manchegos. Una carrera por las lagunas del municipio manchego que, a pesar de llamarse trail, cuenta con poco o nulo desnivel y sus 15 Km (en ediciones anteriores fueron 17) se presentan muy exigentes porque más bien se asemeja a un cross en el que todos van muy fuerte, pero durante mucho kilómetros.

un momento en la sauna tras el entrenamiento
Como está haciendo frío y estoy ya un poco cansado de todo el año, el entrenamiento final lo he realizado en cinta. Así que anque el lunes salí a hacer mis 10k por caminos, ya el jueves me quedé "indoor" para realizar unas series largas en la cinta, con unos 12 Km en total, y después core en la sala. Y el viernes una activación final, tocaron 20 minutos de carrera en cinta, completándolo con otros 20 de core y para terminar, después de estirar, 30 más de sauna a 60ºC y 70% de humedad.

La suerte está echada y ay solo queda esperar al domingo y ver qué tal se da la sexta edición del trail de Villafranca, el único que discurre por unos humedales manchegos.

Trail "Puerta del Infierno"

Os voy a dejar ene sta ocasión un vídeo con el resumen de mi participación en la cuarta edición del Trail Puerta del Infierno, en la preciosa serranía conquense, con salida y meta en la localidad de Fuertescusa. Una organización de diez, un ambiente estupendo, unas vistas muy bonitas y en compañía toda la carrera de mi gran amigo Carlos, con el que disfruté de esta prueba tan bonita.

Un trail y una media maratón en 7 días

En dos semanas he corrido dos carreras muy distintas y ambas bastante exigentes: un trail corto y una media maratón urbana

Cruzando la meta en el Trail Luciana-Horcavacas
El domingo 29 de septiembre me desplazaba hasta la bella población de Luciana, en la provincia de Ciudad Real, para hacer la modalidad corta del trail Luciana-Horcavacas, con 14 Km de distancia y 1000 metros de desnivel acumulado. El entorno por el que trasncurre esta carrera es relamente bonito y Luciana un pueblo en la rivera del Bullaque que merece la pena ver (además tiene varias rutas para hacer senderismo muy interesantes). 

Lo disfruté mucho, aunque cometí el error de meter dos pequeños bidones en el chaleco trail que no eran los adecuados y empezaron a molestar botando y molestándome a cada zancada, vi un primer puesto de la organziación en el Km 2 y allí se los dejé quedándome sin agua en un día que acabó siendo muy caluroso y acusé ese error, aunque los abituallamientos eran suficientes y bien surtidos de agua, dulces y futa; sin embargo el deshacerme del agua me obligó a adecuarme a ellos, cuando normalmente suelo distribuirme mi propio agua según lo va pidiendo el cuerpo. La temperatura, que subió hasta los 30ºC me hacía llegar bastante al límite a los abituallamientos. 

Aún así me adapté y lo terminé sin mayores problemas. La primera subida grande te deja en tu sitio, luego llega la subida a la "pedriza", un ascenso por una colina a través de un mar de piedras sueltas que hace muy difícil correr sin poner en peligro tus tobillos, todo ello con el sol ya apretando bien, con grandes vistas del barranco de Horcavacas. Una vez pasado lo peor, llega el descenso, prácticamente son 5 Km bajando en los que se puede recuperar mucho del tiempo invertido en la subida. Atravesé la línea de meta algo deshidaratado, pero contento, con muy buenas sensaciones, con un tiempo de 1:40:38 y en el puesto 42º de la general con 123 participantes.

Siete días después cambio de formato y vuelvo al urbano para hacer la XXIII Media Maratón de Alcázar, donde llegaba sabiéndome bien preparado y con fondo, aunque con dudas sobre el estado de mis piernas, que tenía algo caragadas tras el trail de Luciana. Arranqué con mucha precaución, no quería arriesgar nada hasta verme unos kilómetros en marcha y empecé con un ritmo flojito, cercano a los 6 minutos el Km, esta vez solo quería saberme capaz de terminar sin molestias. Pero conforme avanzaba me vi bien, fuerte, y casi sin querer me puse a 5 sin problemas,así que viéndome capaz de seguir así tanteé unos kilómetros más, terminé la priemra vuelta llegando al punto de los 10K con un tiempo de 48:28, que suele ser en el que hago los "diezmiles", y me sentía perfectamente, sin fatigas, sin molestias, bastante entero, así que decidí mantener ese ritmo y ver qué pasaba. La segunda vuelta, más por una cuestión psoclógica que otra cosa diría yo, fue más pesada, pero me mantuve en ese ritmo. Llegué a pensar en bajar mi mejor tiempo en una media maratón, que está en 1:46, si seguía así. Pero no fui capaz, a partir del Km 17 cada paso empezaba a pesar, no tanto como en ediciones anteriroes, pero me vi obligado a bajar un poco el ritmo en algunos tramos para dosificar.

Al final llegué al kilómetro final con fuerzas incluso para hacer un pequeño sprint y curzar la línea de meta con un tiempo de 1:46:59, puesto 91 de mi categoría y en la mitad de la general, con lo que me doy bastante por satisfecho y sobre todo me quedo con las buenas sensaciones al final, sin una mala molestia muscular ni de ningún tipo, con fondo y contento de haber terminado mi cuarta media maratón urbana.

Emocionante Desafío Pasiego

Antes de salir, con mi mayor fan
Tenía ganas de que llegara el 8 de junio, de hacer el Desafío Pasiego y probarme en un trail con un buen desnivel. Y es que esta carrera que han organizado en San Roque de Riomiera (Cantabria) en un entrono precioso y en medio de varios puertos de montaña, fue como algo puesto en mi puerta por la providencia, me lo encontré y tras ver algunas fotos de la zona me dije: Pedro, tienes que hacerlo.

Un año después de correr mi primer trail de solo 6 Km y con miedo por ver como iba a reaccionar mi cuerpo, me vi preparado para afrontar algo así. Es cierto que viendo los 17 Km (que la final fueron casi 18) no impresiona mucho, pero los 2000 aproximados de desnivel acumulado eran otra cosa. Estaba claro que había que ir preparado, así que me planteé un calendario para ir poco a poco cogiendo forma y técnica para este desafío, nunca mejor dicho.

La primera impresión al llegar a San Roque fue de placer visual, y es que me encanta aquella zona, Asturias, Cantabria, el País Vasco... Esos paisajes son maravillosos y cada vez que me asomo por aquellas tierras vengo más enamorado. Pero esta vez había un plus, iba a correr por aquellas montañas. Porque si, ya he corrido por sierra y montaña, pero nada tienen que ver las del norte con las del centro de España. No digo que sean ni peores ni mejores, solo que son muy distintas.

Llegó el día y madrugué tanto que me planté en la plaza de San Roque a recoger el dorsal cuando apenas habían llegado la gente de la organización, así que tras dar una vuelta y reconocer el primer kilómetro de subida, dando tiempo a que montasen el chiringuito, recogí el dorsal y me volví para la casa en la que me alojaba. Me tumbé y dormí unos 15 minutos antes de salir para la carrera de nuevo.

La salida fue escalonada, como una contrarreloj ciclista pero en grupos. Un punto para la organización en este sentido, que previó el posible tapón que se podía formar en la escalera por la que se inicia el trail y supo evitarlo. Como acababa de reconocer esa zona me administré bien, reservé y esperé hasta una zona en la que pudiera apretar, dentro de mis límites que empiezo a conocer muy bien. La verdad es que la subida parecía que no iba a acabar nunca, pero como aquel paisaje era tan bonito, casi ni te das cuenta de lo que estás haciendo. El primer kilómetro fue muy lento, a 13'23, pero en el segundo ya me puse en marcha y fui soltando piernas, aunque la tónica iba a ser prácticamente  esa en toda la carrera. Eso si, conforme las piernas iban entrando en calor, a pesar de la temperatura ambiente que era más bien baja para mis costumbres, me iba sintiendo mejor. Lo cierto es que la gente de esa zona controla la montaña mucho mejor que nosotros y yo sabía a lo que iba, así que me preocupaba más de administrarme físicamente y disfrutar el paisaje que de puestos o tiempos.

En los primeros cinco kilómetros se sucedían caminos de piedras sueltas y tierra, con terrenos verdes y mullidos. Hasta llegar al primer avituallamiento, bebí agua, comí tres pequeñas piezas de fruta y seguí, justo ahí una subida dura, estrecho sendero de piedras duras y grandes, zarzas que me arañaron las piernas por todas partes... Luego a seguir subiendo, tramos de asfalto, tramos de piedras, tramos de cemento y mucha pendiente, de vez en cuando alguna bajada que permitía aumentar el ritmo medio y descansar, a veces a muy buena velocidad, aunque en tramos cortos y volver a subir. Así hasta llegar a la zona más alta, sobre el Km 9'5. Ahí empezó a aparecer la niebla, cada vez más intensa conforme subíamos.

Antes de llegar al punto más alto
Pasando el Km 9 la niebla era absoluta, el pecho de la camiseta, húmedo del sudor, se me escarchó, aunque no tenía frío. Los de delante se habían marchado hace mucho y los de detrás no me alcanzaban aún, así que me quedé solo, muy atento a balizas y señales porque ahí no podía ya seguir a nadie. Entonces, pasando una puerta de un campo de ganado, un largo camino en el que la niebla apenas dejaba ver un par de metros más adelante, llegó a pasarse por mi mente que me había perdido, pero era improbable. Hasta que apreció un gran Toyota cuyo conductor me dijo que en dos kilómetros estaba el puesto de la organización para indicarnos un nuevo desvío. Así fue, "hacia arriba" me dijo cuando llegué a él. Otra vez.

Y llegamos al techo del mundo y a un nuevo avituallamiento, donde esta vez paré solo a beber y, aunque llevaba agua, más por respirar y hacerme a la idea de lo que aún quedaba. He de reconocer que la gente de los puestos de avituallamiento y control eran todos de lo más agradable y entregados a "la causa". A partir de ahí a bajar.

Así acabó el dorsal al final de la carrera
Una bajada vertiginosa. Caminos con grandes piedras otra vez, pero ahora mezcladas con cieno negro que traté de evitar hasta que me fue imposible. La primera vez "plas", agua y barro por todos lados, la segunda... El pié derecho entró en el cieno como un cuchillo en la mantequilla, pero atrapó la zapatilla. Me quedé descalzo de un pié y la zapatilla no quería salir, me costó un par de minutos, tal vez más, sacarla, minutos en los que, aprovechando la bajada y la experiencia, me adelantaron varios corredores, no sin dejar de preocuparse por mi al verme de rodillas en el barro. La saqué y me la calcé para seguir, pero unos metros más delante tuve que parar y quitármela, habían entrado piedras y barro que me destrozaban los dedos a cada zancada. Con las manos, los pies y buena parte de la equipación negras de lodo, pude seguir bajando, a buena marcha, llegué a ponerme a 3'45 min/Km y la adrenalina ya era imparable... Hasta llegar al avituallamiento final en el que aproveché para limpiarme las manos del lodo y seguir. 

Una última subida y la bajada final, muy técnica, concluyendo con las escaleras que terminaban en la plaza y paso por el arco de meta de Decathlón. Al final 02:38:11 y 26º de mi categoría, se me había ido casi 40 minutos de lo que había previsto. Pero sobre todo, muy contento por el precioso circuito diseñado por la organización, la gente con la que me crucé, los paisajes que me envolvieron y haber corrido, por primera vez, en ese maravilloso norte de España. 

Regreso al MontTrail

El pasado día 19 de mayo regresaba al MontTrail de Toledo, que se celebra en Los Yébenes, una prueba en la que debuté en esta modalidad hace justo un año, aunque en aquella ocasión en la distancia de 6K logrando subirme al podio como 3º en mi categoría. Este año ya he aprtidipado en una prueba más larga, con 16'4 Km.

En este año he recorrido muchos lugares cercanos a mi Alcázar de San juan probando estas carreras de montaña y descubriendo un mundo nuevo que me ha encantado, me va a costar mucho volver al duro y frío asfalto una vez que se lo que es trail.

En esta ocasión la carrera la disfruté mucho, aunque hubo momentos de flaqueza y hubo que tirar de coco para seguir adelante, porque físicamente estaba bien. Los 9 primeros kilómetros de ascenso continuo, con pequeñas bajadas para volver a subir, recordándote lo alto que está la antena de los Yébenes. Así hasta que de repente parecía que empezaban las bajadas, y las hubo vertiginosas donde pude correr y recuperar los metros que me habían sacado muchos corredores en el ascenso porque, he de reconocerlo, bajar no se me da mal. En esta ocasión las piernas no fallaron, llegaba mejor preparado y me dosifiqué mejor. Pero las bajadas no eran para siempre, el tramo final, los 3 ó 4 kilómetros finales fueron de subida con un porcentaje muy alto de pendiente que ahora mismo no sabría decir, pero que en ese momento se me hacían del 100%.

Al final una bajada muy rápida que daba a la calle final del recorrido en esa entrada a meta con una curva de 90 grados y un pasillo que te deja claro que es la meta de una gran carrera. Muy difícil perderse, con una buenísima señalización y mucha gente de la organización atenta a los corredores. Terminé el 27º de mi categoría a un ritmo de 7:04, que supone bajarlo considerablemente con respecto de mi anterior trail, unas buenísimas sensaciones y una recuperación rapidísima.

Gracias, MontTrail, por esta carrera tan bonita y bien organziada.

La recuperación activa tras la carrera

Una de las cosas que he aprendido en esta aventura del running, es que después de una carrera hay que recuperar bien y lo que más me sorprendió fue que, al contrario de lo que uno puede pensar cuando empieza, la recuperación no es sentarse u olvidarse de correr unos días para "descansar". Para muchos puede que parezca una tontería, pero en esta etapa de corredor he descubierto la "recuperación activa", que es, como la mayoría sabréis, seguir realizando, tras el día de la carrera, una serie de actividades de baja intensidad. Esta recuperación activa, también conocido como regenerativa, permite reducir los niveles de ácido láctico. 

Este pasado fin de semana hice el Trail de Almodóvar del Campo (Ciudad Real), que ha sido la distancia más larga que he hecho, hasta ahora, en montaña. Si bien es cierto que he corrido varias 1/2 Maratón urbanas y un trail en llano de 17 Km, con pronunciados desniveles y en montaña, estos 15 Km han sido mi distancia récord hasta el momento (ya llegaremos a más). Y es cierto que estas tiradas en las que me voy superando, se notan cuando se hacen por primera vez.

En esta ocasión, y bajo las indicaciones de quien me fija los entrenamientos, tras este trail no he frenado en seco, como hubiera hecho cuando empecé a correr, sino que me he partido la semana, por decirlo de alguna manera. Desde el lunes hasta el jueves he estado realizado esta recuperación activa, con una actividad agradable, entrenamientos fáciles, saliendo a correr día alternos con otros de descanso y sin pasar del 60% ó 70% de mi frecuencia cardíaca máxima. Además el martes, que fue día de reposo, aproveché para pasar por el fisio y recibir una masaje de descarga de piernas. Hay quien elige actividades alternativas a correr, como por ejemplo el ciclo indoor o la natación. Como en mi caso la natación queda descartada por un problema de cervicales, alguna vez me subo a la bici estática, pero en esta ocasión aprovechando el buen tiempo que empieza a hacer, he optado por salir a correr, un día 30 minutos, otro 40... Ya el viernes lo dedico a unos progresivos y el sábado una tirada larga, para empezar ya la semana que viene a entrenar a un ritmo habitual a la espera de la próxima carrera.

Y como siempre digo, todo bajo la supervisión y consejo de un buen entrenador.

IV Trofeo Nacional Trail Cerro de Santa Brígida

Con la campeona Alba Reguillo antes de la salida
Este sábado, día de reflexión en España, me desplacé hasta Almodóvar del Campo, para participar en el IV Trofeo Nacional Trail Cerro de Santa Brígida. Una carrera muy bonita que, además me servía para dar un pequeño salto en las distancias de mis carreras de montaña. Hasta ahora mi mayor distancia ha sido la media maratón, pero urbana, en trail había corrido una carrera de 17 Km, pero lo cierto es que era bastante llana y con un desnivel mínimo en el Trail de los Humedales Manchegos. Esta vez daba el salto a los 15 kilómetros con desnivel y en montaña.

La verdad es que fue un recorrido que me resultó sencillo para completar, pero no para "competir", sigue faltándome fondo y entrenamiento en desnivel, algo que me  cuesta encontrar en la zona en que vivo a la hora de entrenar, pero acabé bastante contento porque logré superar al único corredor que pretendía ganar, que era a mi mismo. Con un recorrido precioso, atravesando la montaña por sendas bordeadas de jara, perfumadas con el aroma a lavanda, con toda esa vegetación recién florecida por las abundantes lluvias de los días anteriores, aunque en la carrera hizo un sol de justicia paliado, eso si, por una suave brisa fresca que corría por el entorno. Además buena parte de los tramos quedaban a la sombra, lo que también se agradecía.

El mayor handicap de esta prueba son las bajadas, muy pronunciadas, con el terreno suelto, piedras y tierra, y muy poco "domadas" por el paso del hombre. Si en las subidas había que andar o bajar mucho el ritmo, por lo pronunciadas y duras que eran, las bajadas eran toda una gozada para compensar el ritmo medio y coger velocidad, aunque siempre controlando mucho dónde y cómo plantaba el pie, precisamente por lo antes mencionado. 

Lo pero llegó en los últimos kilómetros, pasando los 12 empecé a notar las piernas cansadas, noté ahí que era mi primer 15K y me pesaban, eso provocó que tropezara un par de veces bajando, debido a que el cansancio me impedía levantar lo pies adecuadamente, así que eché cabeza y aunque me hubiera gustado correr más, decidí bajar la velocidad para no acabar en el suelo. Entré a meta y me encontré a Alba Reguillo esperándome, mi entrenadora de sala y la persona que me animó a empezar en esta locura. Por cierto, ella fue la ganadora femenina de la prueba, para que veáis el nivel de las manos en las que me pongo para entrenar.

Mi participación en el 10K de MaMoCu

Foto: Kike Belenguer
⇩⇩⇩VÍDEO RESUMEN ABAJO ⇩⇩⇩
 
Me inscribí en el 10K de la MaMoCu y poco después de hacerlo le estuve dando vueltas ¿Había hecho bien? Tal vez podía haberme decidido a hacer la distancia media maratón, lo pensé y volví a pensarlo ¿Sería poca cosa para mí un 10K a estas alturas? Luego llegaron algunos contratiempos (sobre entrenamiento y cansancio, una contractura en la espalda...) y vi que si, que había hecho bien, ir poco a poco y sin prisas, además Alba Reguillo, entrenadora y experta en estas cosas me advirtió que esta carrera era muy técnica. Pues nada, a por el 10K con prudencia y ya veremos en próximas ediciones. 

Pues hice bien, cuando terminé la carrera pensé: "si esto ha sido el 10K, la gente que se atreve con los 43 kilómetros son unas máquinas". Al final acabé, con buenas sensaciones y contento con mi actuación, en resumen: disfruté mucho. Y eso es a lo que iba. La carrera la terminaron 260 personas, de las que entraron dentro del tiempo límite marcado por la organización 233. Yo pasé por la línea de meta en la posición 114 de la general y 93 de mi categoría, que no está nada mal, con un tiempo de 1 hora 21 minutos y 14 segundos según el crono oficial de la carrera, con un ritmo de 7:39. Más que satisfecho de entrar y estar entre los del medio, con una sonrisa en la boca y habiéndome comido con los ojos el paisaje que la sierra de Cuenca nos brindó en este día.

Los 10,290 Km con sus 535 metros de desnivel imponen mucho más in situ de lo que parecía en el papel. El perfil ha sido el más duro que he hecho hasta ahora y aunque es llevadero, lo cierto es que por momentos se hace duro. El primer kilómetros es bastante sencillo, una carrera urbana con algo de pendiente, a un ritmo aceptable, luego llgan los dos siguientes kilómetros, el ritmo ya baja, entramos en la montaña y las pendientes empiezan a acentuarse, a partir de ahí empiezan a llegar los descensos y subidas, alternándose, bajadas en las que se puede meter el turbo, como la que me encontré entre el km 6 y 7, donde la velocidad sube y corro por debajo de 5. Pero esa bajada tenía su contrapunto a continuación una pared casi vertical, en el Km 7 un avituallamiento de bebida, que no uso porque llevo agua en mi camelback, las mesas de la bebida estaban justo al empezar la subida de San Julián, todos se ralentizan, el ritmo baja y las pulsaciones suben, llego arriba y veo como hormiguitas los autobuses en la carretera junto a la que estaban los avituallamientos, increíble. Llevaba 48 minutos de carrera, subimos hasta los 1068 metros y se me van 18 minutos en un solo kilómetro, podéis imaginar la velocidad a la que subimos por ahí. 

Tras esa subida fraccionada en dos repechos, llega la bajada, descendemos en solo unos metros hasta los 915 metros y tomo ya el último kilómetro a un ritmo ligeramente por encima de 5 hasta llegar ya a meta.

Qué emoción entrar a la meta con ese pasillo y esos arcos flanqueados por un montón de público que jalea a cada corredor que va llegando. Y ver que has logrado terminar una carrera tan dura en menos de hora y media, que era el máximo que me había propuesto. Puede que el año que viene de el salto a la media ¿quién sabe? Pero hoy estoy muy contento con hecho.

Un paisaje maravilloso y un ambiente y organización de sobresaliente por parte del club organizador, el Cuenca Dolomia, recomendado, pero si sois principiantes como yo, empezad con el 10K.

Entrenando entre cerros

Esta vez os dejo un nuevo vídeo de un entrenamiento en mi tierra, en pleno corazón de La Mancha,  una zona eminentemente llana en la que, si buscas, encuentras zonas divertidas por donde practicar para las grandes subidas y bajadas. En esta ocasión es un entrenamiento trail buscando zonas técnicas entre los cerros de los molinos y San Isidro de Alcázar de San Juan, subiendo y bajando hasta completar un circuito de casi 12 Km.

Como se disfruta haciendo locuras por el campo.

Que el frío no pueda con tu ilusión

Ya sabéis que no soy de grandes distancias, pero disfruto mucho con mis entrenamientos y a veces, en invierno, la lluvia y el aire en el Corazón de La Mancha hace que cueste mucho arrancar. Eso si, una vez que te pones en movimiento, se pasa la "perrería" y todo va sobre ruedas. Es muy emcoionante ver como te superas a tí mismo, como van pasando los kilímetros cada vez te sientes mejor al final de una tirada, corta o larga. A veces unas series, otras tiradas más largas, a veces en campo (liso o con pendientes) otras por el asfalto, que cada vez se me hace más aburrido, por lo que lo pis poco, la verdad. Hay días que después me meto en la sala y hago unasesón de 45' de core más los imprescindibles estiramientos. 

Todo ello completado con varios días a la semana de entrenamiento de fuerza, porque mantener una musculatura fuerte esfundamental para evitar lesiones y que haya resistencia suficiente a la "erosión" de la carrera. Son entrenamientos elaborados por un par de máquinas, dos triatletas ironman como son Carlos Enrique González y Alba Reguillo, monitores en el Global Center, con los que te pones en forma aunque no quieras. 

Ya para terminar la entrada de hoy os dejo un vídeo de un día entrenando en el corazón de La Mancha, donde la llanura se interrumpe de vez en cuando con pequeños cerros que permiten entrenar circuitos más técnicos para preparar las carrera trail. En este caso fue una tirada de algo más de 12 kilómetros.

Diversión con montañas en el trail de Almadén

El pasado día 6 de diciembre participé en el Trail de Almadén, en la distancia de 10'5 Km, y tengo que decir que me lo pasé como un niño pequeño en una piscina de bolas. Disfruté mucho del paisaje, del recorrido, del resto de particpantes, que en más de una ocasión me ayudaron a no perderme en el trayecto... En fin, que puedo decir que, a pesar de lo lejos que está de mi casa, podría volver fácilmente el año que viene. 

Terminé contento con mi participación, como digo, porque acabé con unas sensaciones muy buenas, sin apenas resentirme, recuperé enseguida y encima terminé con un tiempo de 1h 17' y fui cuarto de mi categoría, 13º de la general, algo que me sirvió de grata sorpresa para terminar este año en lo que trail se refiere, aunque eso si, aun me queda la San Silvestre para finiquitar 2018. 

Aquí os dejo el video resumen de esta carrera de montaña tan bonita.

Mi participación en el Trail Humedales Manchegos

Foto: El Tío Cazuela
Estaba nervioso el día antes del trail de Villafranca de los Caballeros, porque estaban bajando las temperaturas, y con frío corro mal, y porque los trail suelen ser más exigentes y nunca antes había hecho una distancia más larga de 13 Km en esta modalidad, esta vez eran 17'2 Km y 5 kilómetros pueden ser mucho si no estás preparado.

Llegó el domingo y el cielo no terminaba de dejarnos ver sus verdaderas intenciones, apenas media hora antes de la hora de la salida brillaba el sol, pero unos minutos antes las nubes empezaron a cubrirlo todo e incluso empezó a llover, una lluvia fina que podría calarnos hasta los huesos si persistía toda la carrera. Cuenta atrás y salía la carrera, los priemros kilómetros nos mojamos un poco, las gafas de sol pronto me impedían ver llenas de agua y el ligero viento que soplaba me hizo pasar frío, pero solo fue al principio, luego dejó de llover y el salía y se ocultaba por momentos, el frió desapareció pronto. 

La carrera resultó ser más dura de lo que pensé en cuanto al recorrido, podía parecer que un trail en plana planicie manchega iba a ser coser y cantar, pero las zonas técnicas hacían esos tramos más intensos, un par de kilómetros de falso llano en subida era la antesala de una zona bastante natural por la que había que levantar bien los pies y no apartar la vista del suelo. Pero eran las salidas a los caminos llanos me mataban bastante más que las pendientes o las zonas técnicas, soy así de raro.

Un recorrido muy bonito y en el que disfruté bastante y al final muy contento con mis cifras, porque pude con la distancia, hice un tiempo bastante aceptable, 1h 29' con un ritmo medio de 5:14 y acabando 15ª en mi categoría. El V Trail Humedales Manchegos ha sido un trail muy recomendable para todos y al que vovleré sin duda.

Complicado entrenar trail en La Mancha

Cuesta declinarse por el trail cuando vives en un entorno tan llano como La Mancha, la verdad, mira que me gustan y que se me han dado bien hasta ahora, pero salir a entrenar para un trail, tratar de hacerte a subidas y bajadas en montaña cuando lo todo lo que te rodea es llanura resulta complicado. 

No he dejado de entrenar desde que debuté en el mundo del trail en Los Yébenes (Toledo), pero los entrenamientos son siempre en la zona que vivo, La Mancha occidental, llana y lisa casi por donde mires, lo que hace que cuando me presento en una carrera de montaña, aunque esta no tenga grandes desniveles, sea como si me faltse práctica. Aún así no desisto y de vez en cuando me busco rincones cerca de casa que puedan, al menos, simular desniveles, subidas y corta fuegos. 

Me gusta correr fuera, y lejos, del asfalto, me siento mejor antes, durante y después de la carrera y me resulta mucho más entretenido por los paisajes y porque, por lo general, frente a las dos vueltas que suelen componer una carrera urbana por un mismo circuito, los trail rara vez te hacen pasar dos veces por el mismo sitio, lo que hace estos más amenos y ligeros psicologicamente hablando. 

Así que aunque me faltará siempre entremaiento para afrontar este tipo de carreras, seguiré participando en los que pueda, en distancias asequibles, mientras encuentre carreras que me pueda permitir. De momento ya tengo una en plena Mancha, concretamente en Villafranca de los Caballeros, esta carrera tiene poco desnivel, pero se aparta del duro asfalto, así que allá que vamos.

Mi gran semana running

La semana pasada fue lo que yo mismo he bautizado como Mi Gran Semana Running, ya os aviso que sigo en mi nivel de aficionado, así que tampoco esperéis encontrar aquí una proeza única. Pero ha sido un gran reto para mi el correr dos carreras en una misma semana y con una dureza considerable.

Ambas carreras con "mini entrenamientos" durante toda la semana han hecho que en esta semana además de correr durante 6 días de la misma, haya sumado un total de 50 Km entre el sábado 11 de agosto al sábado 18.

UN MOMENTO DE CARRERA EN FUENTE EL FRESNO
El miércoles 15 corría la Carrera Santa Quiteria en Fuente el Fresno, carrera que no es precisamente para hacer marcas porque buena parte de ella trasncurre por las empinadas cuestas del pueblo que la hacen característica. Esta fue la carrera en la que debuté hace ahora 3 años y por tanto la he corrido 4 veces desde 2015. Le tengo especial cariño por ser la primera, pero también por como se vuelca el pueblo y la organización con los participantes. La verdad es que he logrado en estos años bajarle casi 4 minutos a la marca y en esta ocasión hice algo más de 49 minutos. Aunque sin duda lo mejor fue comprobar que esas empinadas cuestas ya no son un reto para mi y puedo con ellas perfectamente.

ENTRADA A META EN FERNÁN CABALLERO
Tres días después, el día 18, tomaba la salida en el Trail de Fernán Caballero, 13'310 Km por un paisaje muy bonito y una temperatura muy agradable gracias al embalse de Gasset. Una carrera en la que igualmente la organización y vecinos cuidan los detalles y miman a quienes asisitmos y que además ofrece un circuito técnico y en el que hay que saber dosificarse. Una dura subida a través de un cortafuegos hasta lo alto de una montaña ganando171 metros de altura para obtener una sensacinales vistas del pantano y los alrededores. Luego llega la bajada campo a través totalmente en la que cardos y pequeñas encinas te dejan sus señales en las piernas y por donde hay que bajar con mucho ojo para no acabar en el suelo si queires acelerar el ritmo. Al final un tiempo más que satisfactorio para mi de 1:15:10 con un ritmo medio de 5:39 min/km ue está bastante bien para ser mi tercer trail y, de momento, el más técnico que he hecho. Además en esta carrera coincidí con mi entrenadora de sala, la triatleta Alba Reguillo, que ganó en la distancia de 16 Km y con la que siempre es un placer compartir estos ambientes donde se la respeta y quiere mucho.

En resumen, estoy muy contento, porque acabé dos carreras en una semana que además no son sencillas y con una sensación en ambas ocasiones de poder haber alargado unos kilómetros más la distancia de haber sido necesario. Pero aquí no acaba la cosa, porque el día 26 me queda la Carrera de las Lagunas, en Villafranca de los Caballeros, con la que daré por concluido un magnífico mes de agosto running.

Entrenamiento con un buen compañero

Después de una temporada de lluvias y mal tiempo, el domingo nos regaló una estupenda mañana que aprovechamos para hacer una pequeña tirada por senderos y caminos con subidas y piedras seultas. Me acompañó Custom, infatigable y fiel compañero.

Debut y podio en trail

Llegó el momento y hasta Los Yébenes (Toledo) me fui a correr el Monttrail acompañado de unos 300 corredores que participaron en esta carrera de montaña que salía a las 9:00 con un ambiente más bien frío, unos 7ºC, que iban a  venir muy bien en cuanto empezasen las pronunciadas pendientes.

El Monttrail tiene tres circuitos y como yo debutaba en esta modalidad no quise arriesgar en una distancia muy larga, así que participé en la más corta, la de 6 Kilómetros. El primer kilómetro transcurre por el casco urbano, luego ya salimos a la montaña, a cuya ladera se encuentra Los Yébenes, con una pronunciadísima subida hacia la ermita de San Blas, siguiendo hacia los molinos en lo más alto de ese pico. Una carrera que no siempre es posible hacer corriendo y tiene tramos en los que, inevitablemente, hay que bajar el ritmo. Llegué a ver en mi reloj un 8 min./Km en la subida más pronunciada. Los tramos de bajada tampoco eran sencillos, muchas piedras sueltas en sendas o trazados empinados que te hacen medir muy bien tus pasos para no acabar rodando.

Lo mejor sin duda las vistas, ver el pueblo y todo el valle desde arriba,tan verde como el mes de mayo nos lo ofrece, mientras corres por el monte, todo tan bonito que a veces costaba mantener la vista a los pies para ver donde pisabas y no distraerte con el paisaje que ofrece este bonito pueblo de los Montes de Toledo.

Luego llegó la sorpresa, entré en meta y me sorprendió no ver a muchos corredores allí, cuando salió el primer listado provisional y me vi allí, había entrado el tercero en mi categoría y mi debut en el mundo del trail se saldaba con un podio, mejor imposible.

Voy a probar con los trail

He de reconocer que me gusta mucho más correr por caminos y cerros que por el aburrido asfalto. He decidido probar el trail, empezaré poco a poco, como todo lo que hago, a ver que tal, lo primero uno cortito, para sopesar cómo me va eso de competir en esta disciplina, así que lo primero ha sido comenzar con tiradas que en La Mancha ha de ser por un paisaje muy llano, aunque aprovechando algún cerro que me permite pequeñas tiradas para un entrenamiento trail.

¡Feliz Runnidad!

Pues este año si que estoy con ganas en Navidad, todo lo contrario de 2016, que por estas fechas no tenía ganas  ningunas. Hoy he salido a hacer mi tirada navideña, no ha sido mucho, solo 8'6 Km, pero han sido intensos, porque he hecho casi la mitad subiendo por caminos abruptos, un entrenamiento trail que me ha hecho bajar mucho el ritmo, además una vez superada la primera subida y tras el descanso de la bajada, otra subida, esta vez por asfalto, pero nada menos que 724 metros en poco más de dos kilómetros hasta llegar a la cima del cerro de los molinos en el el Corazón de La Mancha.

Lo mejor como siempre han sido las sensaciones, me he sentido muy cómodo todo el rato, incluso en los peores momentos de las subidas, y he disfrutado bastante del tramo trail, así que empiezo a plantearme ese tipo de carreras, en las que subir es duro, pero bajar es "trepidante".

Al terminar y tras recuperar el aliento unos minutos, sentía que era capaz de seguir otro buen rato, además el frío, mi gran handicap, esta vez no me ha superado y lo he llevado bastante bien. Y esto es al fin y al cabo lo que cuenta, terminar bien. 

Aquí os dejo un breve video en el que os felicito la navidad a todos en medio de la bajada: ¡Feliz Runnidad!