MERECE LA PENA.

El viaje de ida fue maravilloso, pero el de vuelta ha sido un poco extraña. He llevado todo el camino los ojos empapados en lágrimas y aun no se muy bien por qué. Sabía que había preguntas que nunca debí hacer, las respuestas no me iban a gustar, lo sabía, pero mi curiosidad tuvo que ser más fuerte que mi prudencia una vez más. "Porque no estoy enamorada", esas cuatro palabras lapidarias, casi hirientes, cayeron sobre mi como una losa, hubiera esperado cualquier otra razón, pero no esa. En las cuatro horas de viaje de regreso me he preguntado varias veces si merece la pena querer a alguien que dice no estar enmorada pero que aun así te hace sentir la persona más amada del mundo. Me he contestado a mi mismo que no, que solo servirá para hacerme daño... una vez más. Luego me he vuelto a contestar que si, que da igual si dice que está o no enamorada, que lo importante es lo feliz que me siento a su lado, que lo que importa es sentir su piel, mirar sus ojos de cerca, lo que importa es que me trata como nunca nadie me ha tratado. No entiendo cómo puede ser así conmigo cuando dice no estar enamorada, hubo otras que nunca me trataron así y me juraron estar locas de amor. Pero no me importan las respuestas, porque son solo palabras, los sentimientos son mucho más fuertes, mucho más intensos. Me hace sentir amado, me hace pisar nubes, realmente ¿importa tanto si dice que no está enamorada?
No se cuanto durará esta historia, pero tampoco voy a preguntarme hasta cuando, porque es otra de esas preguntas de las que no quiero escuchar la respuesta.
Porque no estoy enamorada...
Esos suspiros cuando me abraza, esas miradas llenas de luz, esos nervios cuando estoy a su lado... ¿No es eso amor? Ella dice que no, ¿quién soy yo para discutírselo? Pero sigo pensando que si lo es, sigo pensando que aunque sea poco, algo tiene que amarme, o quererme, me da igual como lo quiera llamar. No se puede abrazar como ella me abraza, no se puede mirar como ella me mira, no se puede hacer sentir como ella me hace sentir si no amas a quien se lo haces. Es imposible. Pero ella dice que no está enamorada ¿quién soy yo para discutírselo?
Yo si que estoy enamorado, ahora lo se seguro, lo veo claro como la luz, he llorado toda la noche. Tumbado a su lado, mientras ella dormía, yo he pasado la noche en vela, llorando, derramando lágrimas que me recorrían la cara pensando en esas cuatro palabras... Sintiendo su aliento en la cara, cogiéndo su mano entre las mías, acariciando sus pies con los míos, he llorado, no se si de tristeza o de amor, pero he llorado mucho y aun me han quedado lágrimas para derramar mientras conducía de camino a casa. Y después de una noche en vela y un viaje con lluvia salada en mis ojos, después de todo eso, me he dado cuenta de que no importa si está enamorada de mi o no, a mi me da igual, me basta con lo que me da, con lo que me hace sentir. Lo que verdderamente importa es cuanto tiempo estará dispuesta a seguir dándome todo eso sin estar enamorada de mi. La quiero demasiado como para dejar de verla, la quiero demasiado como para permitirme una acción de despecho, la necesito en mi vida aunque esas cuatro palabras resuenen en mi cerebro el resto de mis días. Tal vez algún día solo sean tres palabras las que me diga, tal vez algún día el no quede desterrado de esa frase, tal vez algún día...