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¿Por qué corro? Hay mil motivos

Una vez más salí a entrenar y una vez finalizada la tirada del día me pregunté ¿por qué corro? No soy el único, hay cada día más gente que sale a correr, que participa en carreras populares, evidentemente, pero ¿por qué lo hacemos? Es uno de los deportes más lesivos que existen y en el que más esfuerzo se requiere, pero lo hacemos ¿cuál es el motivo que nos empuja a ello?

Me he puesto a buscar artículos para dar una respuesta lógica que no se basase solo en emociones propias que, al fin y al cabo pueden ser mías pero no necesariamente tienen por qué compartirlas el resto de corredores que deambulan por ahí. Y me he encontrado con algunos de los motivos que lleva a que esta actividad física vaya en auge.

Lo primero y más evidente es que a pesar del esfuerzo, correr nos proporciona buenas sensaciones físicas, está claro que mejora nuestra salud, proporciona un mayor bienestar físico y psíquico, podemos decir incluso que nos rejuvenece orgánica y físicamente, permite limpiar las arterias y los pulmones; tonifica los músculos; fortalece los huesos; refuerza los cartílagos; despeja la mente; aclara las ideas; estiliza el cuerpo; incrementa la fuerza; incrementa la resistencia; mejora el apetito sexual; posibilita un incremento de las defensas del organismo... Y todo ello nos refuerza el autoestima.

En estos tres años que llevo corriendo he podido comprobar otra de las cosas que leía en uno de los artículos que he estado mirando, y es que es cierto y absolutamente notorio que después de realizar varios kilómetros suavemente uno se encuentra mejor, más relajado y en paz consigo mismo, hemos desconectado y si, no logramos olvidar los problemas, al menos si que los hemos estado mirando con otra perspectiva más desenfadada mientras corríamos. Cuando ese entrenamiento se va acumulando a lo largo del tiempo, conseguimos grandes cotas de salud y de bienestar, esa salud que echamos de menos cuando no la tenemos, sentimos una vez que hemos empezado a correr ya en la madurez, que tiene un alto valor y queremos seguir manteniendo esa sensación de salud.

Y luego hay algo fundamental, la búsqueda de límites, nuestros límites. Cuando yo empecé a correr llevaba unos años practicando otras actividades en serio y ya me hebía empezado a "picar" con mis límites, con esas cosas que pensé que jamás sería capaz de hacer y que comprobaba que iba logrando. Una vez empecé a correr vi que había muchos otros objetivos que ahora si que podían ser alcanzados, solo con proponérmelo y ser persistente. Correr me gratificó desde el sacrificio, me ayudó a ver la vida de otra manera, os aseguro que esto que es algo que se comenta en ciertos artículos, en mi caso fue mucho más evidente de lo que podría haber imaginado. Las motivaciones en general te hacen sentir mejor fisícamente y aportan recompensas emocionales inimaginables cuando aun no has empezado a mover el culo.

En los 80 lo llamabamos yoguin, ahora running, da igual, correr es una de las prácticas más simples y a la vez completas que puede realizar el organismo, no necesitamos tiempos ni ritmos ajenos, niveles ni siquiera objetivos personales. Su nivel técnico y de agilidad tampoco es elevado, con lo que abarca un amplio porcentaje de la población, y eso se nota en parques y calles de nuestras ciudades y pueblos cada día.

Y por si fuera poco es el modo más efectivo para obtener una óptima salud cardiovascualar, alarga la vida, fortalece el corazón, tonifica los músculos y mejora la circulación. Correr ayuda a reducir los niveles de grasa corporal considerablemente y se genera más hormona del crecimiento. Los huesos tienen una mayor capacidad de reparación y las articulaciones se vuelven más flexibles y más lubricadas.

Cuando corremos mejora la coordinación, la agudeza mental y la concentración, alivia la fatiga mental, agudiza la memoria y mejora la resistencia emocional. El sistema inmunitario se hace más fuerte y resistente. 

Correr es la mejor forma para liberarse del estrés y hay estudios que demuestran que hasta dos horas después de la actividad el organismo sigue segregando endorfinas, también conocida como hormona del placer, que nos proporciona una alta dosis de binestar y relajación. Nuestra salud, autoestima y confianza se incrementan con un entrenamiento regular y eso a mi no me lo ha contado nadie, lo he vivido, lo vivo cada día.

Este post ha sido escrito desde la experiencia propia con la ayuda de artículos de:
www.runners.es
www.running.es
www.lavozlibre.com

Mente sana, cuerpo sano

Decía Louise Hay, representante del movimiento del Nuevo Pensamiento: "Para cambiar tu vida por fuera debes cambiar tú por dentro. En el momento en que te dispones a cambiar, es asombroso cómo el universo comienza ayudarte, y te trae lo que necesitas."

El trabajo físico es importante, lo es y mucho, pero nunca dejéis de cuidar vuestro interior, amaros a vosotr@s mism@s y una vez que que lo hagáis podréis empezar a cosechar buenos resultados. La meditación es una buena manera de cuidar nuestro interior y a la vez una vía para comprendernos y mimarnos, porque gracias a ella aprendemos más sobre nosotros mismos.



Moved el culo y sed felices


Desde hace varios años mi horario de trabajo es de tardes, pero cada día me despierto a las 7:45 de la mañana. Cuando digo esto en reuniones sociales o familiares es muy normal que alguien ponga cara de desconcierto (o algo peor) y haga cometarios del tipo: "pudiendo dormir y madrugas, que tontería" o "¿por qué haces eso?". No lo entienden, definitivamente no lo entienden. 

Veréis, me levanto a esa hora, desayuno ligero y doy una vuelta con mi perro, Custom, después cojo mi mochila y me voy a entrenar, a eso de las nueve de la mañana ya estoy "dándole caña al cuerpo". Los motivos por los que los hago son varios, en primer lugar pporque si me quedase en la cama hasta las once, entre los preparativos, cocinar, comer y sacar a Custom se meiría la mañana completa y al llegar a casa por la noche del trabajo seguro que me diría: Pedro, solo duermes, comes y trabajas en el día.

Pero hay otro motivo mucho más importante para hacer algo así, es una verdadera terapia ideal para iniciar el día. Y no es que lo diga solo yo desde mi experiencia persona, es de sobra conocido que existen numerosos trabajos que han analizado la relación de la eficacia del ejercicio físico en el estado de ánimo, incluso en el tratamiento de la depresión.

Por ejemplo, los estudios de Hayden y Allen, en 1984, compararon el nivel de depresión entre personas que practicaban ejercicio aeróbico (como el running) y grupos control de sedentarios, llegando a la conclusión de que los primeros sufrían menos depresión subjetiva que las personas sedentarias.

Un año antes, en 1983, Doyne, Chambliss y Beutler llegaron a la conclusión de que los pacientes deprimidos sometidos a distintos programas de ejercicio aeróbico, comparados con un grupo control, formado por pacientes deprimidos sedentarios mostraron la eficacia de los distintos programas de ejercicio aeróbico, frente al sedentarismo, en el tratamiento de la depresión.

Y así muchos otros estudios, como Van Amersfoort (1996), Sharkey (2000), etc. Por ejemplo, en 1987 Fremont y Craighead, y más tarde en Hiys en 1999 llegaron incluso a demostrar empíricamente que el ejercicio físico aeróbico era tan eficaz como la psicoterapia en la reducción de un trastorno depresivo.

Podríamos continuar así durante horas, pero como no es este un blog de psicología y no soy yo quien para hablar de esta ciencia, solo diré que personalmente tengo comprobado que desde que dedico al menos un par de horas al día al ejercicio físico por lo menos de lunes a viernes, sufro de mucha menos ansiedad, apenas encuentro motivos para enfadarme y me siento feliz en un alto porcentaje de las horas del día, especialmente en las inmediatamente posteriores al ejercicio realizado. 

Casi todos los estudios que he encontrado husmeando por ahí hablan de ejercicio aeróbico (correr, bicicleta, zumba, gap, etc), pero cualquier actividad física que requiera de un esfuerzo, una mínima concentración y permita liberar todas esas hormonas retenidas, es eficaz, como por ejemplo el fitness, al que más tiempo dedico. Y os aseguro que desde que lo hago soy mucho más feliz.

Así que ya sabéis, ¡a mover el culo!  
En el mundo hay en estos momentos más de seis mil millones 175.000 habitantes, de ellos, la inmensa mayoría nos ignora, es cierto que porque ignoran que existamos, pero nos ignoran al fin y al cabo, no nos hacen caso alguno, y sin embargo eso no nos afecta para nada a nuestras emociones, seguimos nuestra rutina sin que nos importe lo más mínimo que más de 6 mil millones de personas nos hagan caso alguno, pasen de nosotros. Y sin embargo cuando es alguien que de verdad te importa y te sientes ignorado, qué mal se pasa. Cuando es tu hermana mayor, tu amigo de toda la vida o esa persona que hace que tu corazón palpite quien te ignora, ¡qué sentimientos más tristes invaden tu corazón!

No se si hoy habré sido ignorado, pero me he sentido como tal, probablemente es una tontería, una nimiedad, algo carente de importancia y si se analiza fríamente una gilipollez en toda regla, pero cómo ha sufrido mi corazón en ese breve periodo de tiempo en el que he sentido que esos ojos que tanto se fijaban en mi en otras ocasiones, hoy me ignoraban.

La perdonaré, porque se lo perdono todo, porque soy yo el culpable de todo, siempre lo soy, pero... qué mal puede llegar a hacerme sentir. Eso solo puede deberse a una cosa, y es que me importa, me importa de verdad y si me saca de su vida, aunque solo sea durante una fracción de segundo... me mata un poquito. Creo que no hay mayor prueba de que la amo con todas mis fuerzas.

CUANDO ASCIENDES CON LA MENTE ABIERTA

Primero fue un largo camino que no tenía una meta clara, hasta que empecé a creer en la meta, luego una meta que se disipaba cuando al fin la alcancé… Y en ese momento empezó a enturbiarse, no llovía, no había niebla, pero la meta apenas si se vislumbraba, y la desesperación se apoderó de mi.

Fueron momentos tristes, desesperados, agónicos, ante una montaña que se me antojaba inescalable a pesar de haber sido capaz de llegar hasta ella. Los ojos se me enturbiaron y apenas si podía ver el amplio valle que se abría ante mi, luego empecé a oír truenos diabólicos que amenazaron con traer la mayor de las tormentas nunca antes vista con la que una enorme tromba de agua traería una gigantesca riada que arrastrando todo cuanto se encontrase a su paso por la ladera anegase el valle en el que yo, sin remedio, me ahogaría.

Pero nada de eso estaba pasando, yo había llegado al valle, había plantado mi campamento y… ¡ya! No había llegado a la cima aun, era cierto, pero tampoco había nubes, ni lluvia, ni riada, ni si quiera aquella montaña era tan inexpugnable, solo era miedo, miedo a perder la ocasión de hacer algo que nunca había hecho. Así, me puse de pie, agarré mi piqueta y me calcé los crampones, di el primer paso y me decidí a llegar a aquella cima con la que cada noche, desde hacía años, soñaba en la soledad de mi cama.

Cuando llegué arriba, porque llegaré, os mandaré una postal dándoos las gracias a todos, a los que me animasteis a subir por haberlo hecho, a los que nunca supisteis que este era mi sueño por no haber molestado y al resto por haberme demostrado que los sueños existen también en este plano de la realidad.

TANTAS COSAS QUE CONTARTE...

Cuando una puerta se cierra, seguro que otra se abre, solo que en muchas ocasiones no sabemos en qué flanco de la casa se ha abierto esa otra puerta, o tal vez sea una ventana... En esta vida ajetreada que llevamos en la que no siempre sabemos distinguir lo urgente de lo importante (como diría Fito), a veces nos olvidamos de lo que realmente nos puede hacer felices y tendemos a buscar lo que la sociedad nos ha hecho creer que es importante, idea que por desgracia se encargan de fortalecer el ritmo de trabajo de hoy en día en el que el tiempo de trabajo prima sobre el rendimiento laboral, también se encarga de reforzar ese tipo de ideas un cada vez más agresivo universo audiovisual, forzado por interesas comerciales de grandes empresas dedicadas a los centros comerciales y de ocio. Mierda en definitiva.

Pero a parte de todo eso hemos de ser fuertes, porque el hombre (no confundir con el varón), el ser humano, es un animal inteligente, capaz de modificar hasta los más insospechados extremos el mundo natural con tal de verlo adaptado a sus manera de vida. Si somos capaces de eso ¿no vamos a serlo de cambiar lo que nosotros mismos hemos creado? Podemos cambiar el cauce de los ríos, contener volcanes y predecir terremotos, también debemos ser capaces de impedir que lo que nosotros mismos creamos pueda volverse en nuestra contra.



Despierta, abre los ojos y no dejes que los árboles te impidan ver el bosque, porque cuando una puerta se cierra, siempre hay otra, o mil más que se abren. Intenta descubrirlas antes de pensar que te has quedado fuera.

STAND IN THE PLACE WHERE YOU LIVE

Dijo una vez Lillian Hellman: "Las personas cambian y, generalemtne, se olvidan de comunicar dicho cambio a los demás" Es una de mis cita favoritas porque me recuerda las muchas veces que gente con la que creía tener una amistad me han dejado tirado. Pero aunque guaradaré esa cita en mi memoria por siempre intentando no olvidar comunicar los cambios que en mi persona se produzcan en un fituro, he de reconocer que la época del rencor, de los lamentos y la melancolía ya pasó para mi, no soy, ahora mismo, de los que lloran por lo que pudo haber sido y no fue. He sido así mucho tiempo, pero ya no, al menos eso creo y esto ya es un cambio a comunicar, porque desde luego no pienso seguir permitiendo que los árboles me impidan ver el bosque.


A todos aquellos que me defraudaron alguna vez, a todas esas personas que en un momento dado se olvidaron de que yo nunca las olvidaría, a todos los que me hicieron confiar en ellos para luego mostrarme que no merecía la pena, les comunico que ya no me acuerdo de esas cosas, que no pienso seguir dejando a un lado el futuro para amartillar el pasado una y otra vez intentando que lo que salio mal algún día, no cuelva a pasar. Porque está claro que si ha de volver a pasar, pasará una y mil veces más. Si he de tropezar dos o cien veces con la misma piedra, tropezaré. Pero desde luego no seré yo quien se dedique nunca más a intentar arreglar lo que se rompa sin darme cuenta de que hay muchas cosas aun por estrenar esperando que yo lo haga.

Y desde luego desde hoy pienso escuchar cada día una canción que me sube la moral, se trata de Stand de R.E.M.


Stand in the place where you live
Now face North
Think about direction
Wonder why you haven't before
Now stand in the place where you work
Now face West
Think about the place where you live
Wonder why you haven't before
If you are confused check with the sun
Carry a compass to help you along
Your feet are going to be on the ground
Your head is there to move you around
Your feet are going to be on the ground
Your head is there to move you around
If wishes were trees the trees would be falling
Listen to reasonSeason is calling
If wishes were trees the trees would be falling
Listen to reasonReason is calling
Your feet are going to be on the ground
Your head is there to move you around
So Stand (stand)
Now face North
Think about direction, wonder why you haven't before
Now stand (stand)
Now face West
Think about the place where you live
Wonder why you haven't
Stand in the place where you are (Now face North)
Stand in the place where you are (Now face West)
Your feet are going to be on the ground (Stand in the place where you are)
Your head is there to move you around, so stand.

PAPER THIN HOTEL

Hay una canción de Leonard Cohen titulada Paper Thin Hotel, esa canción empieza diciendo algo así:
The walls of this hotel are paper-thin
Last night I heard you making love to him
The struggle mouth to mouth and limb to limb
The grunt of unity when he came in...
A veces no hace falta ver algo para saber que ha pasado, hay muchos otros sentidos que se encargan de demostrarnos que no somos imprescindibles, algo que en realidad ya sabemos, pero nos negamos a creer. No se por qué me empeño en darle vueltas a esto, me dolio mucho escuchar aquello, pero la culpa la tuve yo por pensar que compartir el hotel serviría para que todo volviese a ser como hace un año. Ahora me quedará para siempre el recuerdo de las delgadas paredes de aquel maldito hotel al que, seguramente, volveré dentro de un año.

PENSANDO EN LO QUE PUDO HABER SIDO Y NO FUE.

Ya me resulta pesado seguir con este tipo de sentimientos en mi corazón, en mi alma o simplemente en mi cabeza. Empiezo a estar harto de este tipo de sentimientos apareciendo continuamente sobre si aquello hubiera sido así en vez de de esa otra manera, o si en lugar de aquello hubiera hecho eso otro. Ya no se qué más podría haber hecho o dejar de hacer, qué dije mal o en qué me equivoqué, ya estoy cansado de buscar qué parte de mi fue la culpable, de si lo que me dijeron en aquella ocasión fue cierto o más bien lo fue eso otro, todo lo contrario, que me dijeron luego después. Ya me abruma tanto pensamiento en busca de respuestas a preguntas que nunca hice. Creo que es hora de replantearse las cosas.

Y si simplemente no hay que buscar el amor, porque ya empiezo a dudar de que realmente eso exista, y lo que realmente debemos hacer para ser felices es conformarse con que alguien te quiera. Que alguien te de cariño, te abrace por las noches cuando todo ha salido mal en el trabajo, en la calle… pero luego podemos contar con que alguien esté ahí, dispuesto a darnos el abrazo que necesitamos muchas veces cuando llegamos a casa, tan vacía y triste, mientras tu solo puedes llorar en silencio en medio de una soledad feroz que destruye cada día un poco más las esperanzas de encontrar ese amor que nadie ha querido nunca darte. Tal vez tenga que conformarme con el cariño de una persona tan sola como yo que lo único que desea es eso mismo que buscamos muchas veces en forma de amor, cuando en realidad nada de eso existe, son solo engaños, argucias comerciales o psicológicas para tratar de explicar algo sin explicación, porque en este mundo todo ha de ser científicamente explicado, hasta el amor. Por eso hablamos de química, de sentimientos únicos, de flechazos, de momentos irrepetibles, cuando en realidad solo estamos hablando de algo tan simple como un mero intercambio de sentimientos. Yo te abrazo y tu me abrazas. Solo eso.

Por qué esperar toda una vida algo cuya inexistencia es matemáticamente demostrable, por qué creemos en algo que la experiencia estadística nos repite a diario que solo un 1% logra. Necesitamos creer, y nos inventamos la gran mentira del amor, queremos que exista y le damos explicaciones psicológicas, sociológicas e incluso científicas, pero en el fondo de nuestro corazón sabemos que no existe el amor. Las parejas se rompen, otras nunca llegan a serlo, algunas personas mueren solas y olvidadas, los menos viven hasta su ocaso en pareja, pero casi siempre en una comunión de respeto más que de atracción en sus últimos días. No hay ni un solo dato fehaciente que pueda demostrarnos que el amor existe tal y como lo queremos concebir.

Pero si existe el amor entre iguales, el respeto entre personas, el cariño por quienes nos hacen sentir bien. Eso existe y cada día lo vemos cuando comprobamos como hay quienes donan su sangre para que otros vivan, cuando vemos partir a voluntarios a los confines del mundo para ayudar a quienes Dios olvidó, cuando oímos en las noticias que alguien arriesgó su vida para salvar a un desconocido. Eso son pruebas de que existe el amor, no el de pareja, no ese en el que los adolescentes creen cuando se acuestan por primera vez con otra persona, sino un amor mucho más poderoso, incapaz de transformarse en odio, imposible de obviar, duradero y productivo. El amor existe entre iguales y podemos transformarlo en un mero intercambio de sentimientos, de necesidades. Tu me abrazas y yo te abrazo. ¿Qué importa si no sentimos hormigas en el ombligo? Necesito sentirme querido, da igual si me aman, solo quiero que me quieran. Hay que replantearse muchas cosas para lograr la felicidad y yo estoy dispuesto a hacerlo.

EL EXTRAÑO ENCANTO DEL DESCONCIERTO.

Anoche cuando ya no pensaba salir, con los pantalones doblados en la cama, los zapatos colocados para descansar y los restos de una desequilibrada cena sobre la mesa, recibí un mesnaje, era de una amiga con un llamamiento para salir con ella y unos amigos. Joder, me lo pensé, solo dos minutos, pero me lo pensé, tal vez debí haberlo pensado algo más, porque aquello fue extraño. Con esta chica hubo algo una vez, fue solo una noche y la verdad es que creo que ninguno de los dos lo disfrutamos demasiado, pero lo hubo. No se por qué, pero tengo un mal recuerdo de aquella imprudencia, éramos amigos y nunca debimos hacerlo, la amistad se estropeo un poco en las fechas siguientes y nada fue como antes. Además nunca volvimos a hablar del tema, aquello quedó sepltado en un falso olvido del que ninguno de los dos hemos querido desenterrarlo nunca más.
De aquello hace creo que un año o más, la verdad es que hace bastante. La amistad siguió, un poco extraña pero siguió. Ella ya me habia mandado varios mensajes en otras ocasiones para quedar, pero siempre puse una excusa, a veces ciertas, otras vilmente falsa, para no acudir a esas citas. Pero anoche era una noche mala para mi, estaba solo en casa, había tenido un mal día de trabajo, la noche anterior había sido mala también y además, no se por qué, ELLA, la que hasta ahce bien poco creí que sería el amor de mi vida, estaba de nuevo rondándome por la cabeza. Todo confluía para que lo último que desara fuese quedarme solo en casa toda la noche del sábado. Así que me vestí de nuevo, cogí la cartera y las llaves y salí en busca de mi amiga. Pero fue raro estar con ella después de aquella noche.
Este caso solo ha sevido para hacerme una pregunta: ¿Podré salir solo como amigo con la última mujer que me ha enamorado? Sabe Dios que lo único que quiero es su amigo, lo último que me gustaría sería dejar de verla, de hablar con ella, como pasó con Iris, pero si ha sido tan raro volver a ver a una amiga con la que me acosté y con la que nunca hubo nada más, imagino como deberá ser de duro estar al aldo de una persona por la que daría mi vida sin poder besar s labios, sin poder decirle "te quiero", sabiendo que ella nunca me amará y que el sexo es algo que no pasará jamás... Tal vez pueda, pero ¿y no es posible?
Sea como sea la quiero, demasiado para dejar de ser parte de su vida, pero ser solo amigo ¿podrá ser algo soportable para mi? Ójala algún día cambie de idea, ójala algún día se de cuenta de que estaba equivocada y me pida el amor que estoy deseando darle. La quiero demasiado como para olvidarla.

DELICIOSO CAOS

No es lo mismo. Yo se que no, aunque pueda actuar a modo de sucedáneo a la perfección, aunque pueda lograr que me olvide de mis más inmediatos errores, aunque quiera convencerme de que las cosas pueden ir a mejor con esta actitud, se que no es lo mismo. En cierto modo ha sido bonito despertar y comprobar que el delicioso caos del dormitorio aun seguía ya bien entrado el medio día. Una vez solo encasa darle al play con un disco de Ray Charles sonando por encima del televisor, que reproduce sin demasiado éxito las imágenes de lo que otros han considerado que debían ser las noticias del día y que yo apenas lograba escuchar, más centrado en la voz del amigo Ray que en esas imágenes que ya empiezan a resultar aburridas y repetitivas. Ha sido agradable comprobar que al menos un domingo ha sido distinto. Con el reloj rozando las cuatro de la tarde, los platos metidos en armónico orden en el lavavajillas, el sol penetrando por las ventanas y yo haciendo la cama que la noche anterior se había convertido en un verdadero caos de sábanas, edredones y almohadas. Descubrir una orquilla olvidada junto al lavabo y saber que una vez más me he sentido más o menos bien al despertar, a pesar de las seis cervezas sin cenar de anoche.

No negaré que me gustó, que disfruté, y no solo en el plano carnal, que también, por primera vez en mucho tiempo lo hice. Pero disfruté más sabiéndome acompañado, notando una presencia tan dulce y delicada a mi lado. No puedo decir que no haya disfrutado con una noche como la de ayer, porque mentiría, sería imposible dejar de admitir lo bien que lo pasé, más emocionalmente que de otra manera, porque lo pasé realmente bien. Pero nada de todo eso logra borrar los recuerdos aun recientes de mi ángel, no, amigos, una mancha de mora no se quita con otra, solo aumenta de tamaño. No puedo olvidarla, es más, después de haber echo algo como lo de anoche aun su presencia se hace más fuerte en mi mente, me siento como si le hubiera sido infiel y en realidad lo he sido, no somos pareja, no tenemos ningún tipo de vínculo que nos una como hombre y mujer, realmente nunca lo tuvimos, solo hemos sido amigos, amigos que rebasaron algún límite por lo general prohibido a los amigos, pero amigos al fin y al cabo, solo eso, y sin embargo siento como si hubiera sido infiel al amor de mi vida. Lo he sido, porque aunque ella no quiera que nuestra amistad evolucione a nada más, mi corazón está realmente convencido de que deberíamos hacerlo y por eso, sustituir su mirada por otra en mi interior es la mayor infidelidad que pudiera haber cometido nunca.

Creo que estoy avocado a ser infiel el resto de mi vida, porque estoy condenado a no poder amar nunca a quien de verdad quiero amar. Tendré que vivir con ello…

BUEN SÁBADO, MAL DOMINGO.

Como puede cambiar el mundo para tus ojos del día a la noche. Este fin de semana ha sido el mejor y el peor a la vez para mi. El sábado fue como estar en el cielo, parecía que mis sueños se cumplían sin contemplaciones, que todo lo que estaba deseando desde hace meses sucedía, parecía que al fin Dios existía para mi también... Y el domingo fue un mal día, me desperté besándole el coño y terminé durmiendo en su sofá... solo.
La quiero, la querré siempre, pase lo que pase, por mucho daño que me haga nunca podré dejarla de querer. Pero lo peor de todo es que ella nunca me ha hecho daño y se que nunca lo hará, el daño me lo hice yo solo. Ella ha sido sincera conmigo, cariñosa en extremo, buena, en una palabra, ella ha sido buena conmigo. El día que decidí intentar avivar el fuego de lo que no iba a ser más que un "rollo" de verano, sabía que esa misma decisión acabaría haciéndome daño, pero ella me penetró directa al corazón y me resultaba imposible no hacerlo. La decisión se tomó, la tomé, tal y como debía estar escrito en algún sitio que debía tomarse y así pasó, justo lo que yo mismo intenté advertirme, mi amor fue creciendo, mis ilusiones empezaron a desbordarme y al final sucedió lo que siempre sucede, solo que esta vez me dolio como hacía años que no me dolía. El sábado fue como estar en el cielo, el domingo un verdadero infierno de sentimientos, ella no me lo quería decir, pero yo notaba que esto se estaba acabando, que por mucho que ella lo intentaba no lograba encontrar en su interior un sentimiento equiparable al mío. Y así las cosas... se acabó, simple y llanamente, se acabó.
Me queda un consuelo, y es que siempre la querré, ella me ha prometido su amistad, se que eso podría ser hasta peor aun, pero no quiero dejar de verla, dejar de sentirla... Porque a pesar de todo me ha dado los buenos días con un abrazo y me ha despedido acariciéndome la mano. Me quiere, no como yo desearía que me quisiera, pero me quiere y eso me basta para no querer morir. Yo también la quiero, no como ella desearía que la quiera, pero la quiero, y eso le basta para no decirme "nunca jamás".

MERECE LA PENA.

El viaje de ida fue maravilloso, pero el de vuelta ha sido un poco extraña. He llevado todo el camino los ojos empapados en lágrimas y aun no se muy bien por qué. Sabía que había preguntas que nunca debí hacer, las respuestas no me iban a gustar, lo sabía, pero mi curiosidad tuvo que ser más fuerte que mi prudencia una vez más. "Porque no estoy enamorada", esas cuatro palabras lapidarias, casi hirientes, cayeron sobre mi como una losa, hubiera esperado cualquier otra razón, pero no esa. En las cuatro horas de viaje de regreso me he preguntado varias veces si merece la pena querer a alguien que dice no estar enmorada pero que aun así te hace sentir la persona más amada del mundo. Me he contestado a mi mismo que no, que solo servirá para hacerme daño... una vez más. Luego me he vuelto a contestar que si, que da igual si dice que está o no enamorada, que lo importante es lo feliz que me siento a su lado, que lo que importa es sentir su piel, mirar sus ojos de cerca, lo que importa es que me trata como nunca nadie me ha tratado. No entiendo cómo puede ser así conmigo cuando dice no estar enamorada, hubo otras que nunca me trataron así y me juraron estar locas de amor. Pero no me importan las respuestas, porque son solo palabras, los sentimientos son mucho más fuertes, mucho más intensos. Me hace sentir amado, me hace pisar nubes, realmente ¿importa tanto si dice que no está enamorada?
No se cuanto durará esta historia, pero tampoco voy a preguntarme hasta cuando, porque es otra de esas preguntas de las que no quiero escuchar la respuesta.
Porque no estoy enamorada...
Esos suspiros cuando me abraza, esas miradas llenas de luz, esos nervios cuando estoy a su lado... ¿No es eso amor? Ella dice que no, ¿quién soy yo para discutírselo? Pero sigo pensando que si lo es, sigo pensando que aunque sea poco, algo tiene que amarme, o quererme, me da igual como lo quiera llamar. No se puede abrazar como ella me abraza, no se puede mirar como ella me mira, no se puede hacer sentir como ella me hace sentir si no amas a quien se lo haces. Es imposible. Pero ella dice que no está enamorada ¿quién soy yo para discutírselo?
Yo si que estoy enamorado, ahora lo se seguro, lo veo claro como la luz, he llorado toda la noche. Tumbado a su lado, mientras ella dormía, yo he pasado la noche en vela, llorando, derramando lágrimas que me recorrían la cara pensando en esas cuatro palabras... Sintiendo su aliento en la cara, cogiéndo su mano entre las mías, acariciando sus pies con los míos, he llorado, no se si de tristeza o de amor, pero he llorado mucho y aun me han quedado lágrimas para derramar mientras conducía de camino a casa. Y después de una noche en vela y un viaje con lluvia salada en mis ojos, después de todo eso, me he dado cuenta de que no importa si está enamorada de mi o no, a mi me da igual, me basta con lo que me da, con lo que me hace sentir. Lo que verdderamente importa es cuanto tiempo estará dispuesta a seguir dándome todo eso sin estar enamorada de mi. La quiero demasiado como para dejar de verla, la quiero demasiado como para permitirme una acción de despecho, la necesito en mi vida aunque esas cuatro palabras resuenen en mi cerebro el resto de mis días. Tal vez algún día solo sean tres palabras las que me diga, tal vez algún día el no quede desterrado de esa frase, tal vez algún día...

Y AHORA QUE EMPIEZO A SENTIRME VIVO

Hay veces en mi vida que me doy cuenta de cosas que he hecho que nunca jamás me habría imaginado haciendo en otra época de mi vida. Por ejemplo, jamás me habría imaginado enviándo flores, o cambiando turnos de trabajo para acudir como el rayo a una cita un día determinado. Jamás me hubiera imaginado deambulando como un tonto por mi casa pensando en si "me llama o no me llama"...

La verdad es que muchas de esas cosas que los demás hacen y sienten en su adolescencia, las estoy experimentando yo ahora, en mi camino a la madurez. No es por falta de ocasiones anteriores, pero en aquella época nunca me interesó todo eso, tenía cosas mejores en que pensar o en qué emplear mi tiempo, mi preciado tiempo. O tal vez, puede que solo sea que nadie antes supo despertar en mi esa faceta que ahora resucita con cada llamada suya, con cada noticia que tengo de ella, por pequeña que sea. Creo que la empiezo a querer, tal vez más de lo que debería, pero no puedo evitarlo, ha entrado en mi corazón como un verdadero vendabal y contra esas fuerzas de la naturaleza poco puede hacer el hombre.

CUANDO LAS ESTRELLAS TE SONRIEN

Desde el día 29 de julio algo en mi vida ha cambiado. Desde ese día una persona muy especial ha entrado en mi vida y aun no se si será una persona definitiva en mi futuro, lo que si se es que será una persona fundamental cuando alguien escriba mi historia, si es que alguien lo hace. Desde hace más de 5 meses ella forma ya parte de mi y aun no termino de desterrar este desasosiego que me invade cada vez que pienso en ella. Estoy acostumbrado a relaciones turbulentas, y me refiero con esto a relaciones que han ido demasiado deprisa y han terminado tan pronto como llegaron a su clímax. Hasta ahora en mi vida sentimental han entrado mujeres fantásticas, guapas, inteligentes, divertidas, mujeres a las que en ocasiones he querido con toda mi alma... y que tan pronto he sentido aquello más profundo con ellas, han desaparecido de mi vida, o peor aun, han dejado de querer estar a mi lado. Relaciones que han terminado en ocasiones casi antes de empezar. Por eso ahora me siento inquieto, esta vez va demasiado lento para lo que estoy acostumbrado, pero sin embargo me gusta, que encanta que vaya así.

Tal vez por eso ahora necesito alguien que me aconseje, pero no quiero pedir consejo, porque nunca los he aceptado… No se, es todo tan raro. Ni siquiera se si ella está conmigo, solo se que yo quiero estar con ella, sentir todo lo que ella siente y estar a su lado siempre que me reclame. Solo se que la quiero como pocas veces he querido a nadie, y que necesito que ella me quiera, porque esa sonrisa ha traído a mi vida la paz que necesitaba, ya nada me asusta, ya nada me da miedo, porque ahora creo en el ser humano, gracias a ella. Su sonrisa en medio de aquellas notas de un alegre blues rítmico en medio de una sierra donde el aire era tan natural como la vida misma, aquellos ojos transparentes que me iluminaron el camino hacia lo que en ese mismo momento supe que necesitaba. Y ahora esta lenta velocidad con la que todo avanza casi sin que me de cuenta de que lo está haciendo.

Una cerveza hoy, hubiera dado mi vida por tomarme una cerveza hoy con ella. Me lo ha insinuado, pero no he podido, tenía obligaciones ineludibles aquí, no he podido ir y se que me va a doler toda la vida haber desaprovechado la ocasión de pasar nuevos momentos con ella. Pero no ha podido ser, bien lo sabe Dios que no.

Espero poderla ver pronto, tal vez esta lenta marcha del asunto signifique algo bueno, al fin y al cabo aquellas otras historias que fueron tan deprisa nunca funcionaron.

No quiero asustarla, por eso aun no le he dicho que la quiero, pero la quiero. Solo espero que ella me deje quererla... y demostrárselo.

EL AÑO QUE ME DEVOLVIÓ LA SONRISA.

Se va el 2007, un año que podría haberse calificado de "uno más", pero no ha sido así, he de reconocer que ha sido uno de los mejores años de mi vida desde mi época de estudiante. Aun recuerdo aquellas noches de fiesta, aquellas interminables caminatas por calles nocturnas que parecían no encontrar fin ni nuestros pasos destino. Es difícil olvidar aquellas fiestas, aquellos momentos con los amigos, aquellas risas y esas búsquedas de lugares donde pasar buenos momentos sin pagar a precio de oro la copa. Fueron momentos donde encontré la felicidad y me reencont´re con la sonrisa que había perdido tras abandonar la infancia, una época dorada, sin duda.

Aquellos momentos desaparecieron de repente, como si nunca hubieran existido, y solo mi memoria, incapaz de deshacerse de ellos, fue la que impidió que se perdieran en el olvido de una vida que pudo no haber existido nunca. Solo de vez en cuando aparecían momentos similares, pero nunca iguales, menos aun que lo fueran mejores. Pero he de reconocer que el 2007 me ha devuelto la capacidad de vivir cosas como aquellas.

El 2007, año que se va en poco menos de 72 horas, me ha devuelto la capacidad de generar una sonrisa entre amigos, tal vez no sean amigos como aquellos, pero da lo mismo, porque no hay dos amigos iguales al fin y al cabo. El 2007 me ha devuelto la capacidad de creer que hay personas que valen la pena, he vuelto a creer en el amor, aunque nunca se me diera bien, pero al menos se que hay alguien dispuesta a darme un beso a pesar de todo, aunque para ello tenga que viajar durante 4 horas. El 2007 me ha devuelto un poco más la fe en la familia, aunque algún familiar me haya defraudado profundamente, pero al menos solo ha sido uno.

Si, amigos, definitivamente voy a echar de menos a este año, este jodido año en el que perdí cosas muy importantes, pero que me ha dado otra bastante más valiosa, porque el 2007 me ha devuelto la FE en la vida, las ganas de vivirla, el 2007, aunque me haya arrebato alguna cosa medio interesante, me ha traido muchas otras importantes. La principal ha sido ella, esa mujer de ojos transparentes que se niega a ir más allá de donde ahora estamos, pero da igual, solo haberla conocido merece la pena, y saber que me quedan muchas ocasiones de estar a su lado, de mirar sus ojos infinitamente maravillosos, de sentir su sonrisa en mi piel, solo el saber que muchos de esos momentos aun ha de llegar y repetirse en 2008 ya han merecido la pena, solo por eso ya se que nunca olvidaré el 2007.

Gracias, año al que nunca regresaré, gracias 2007 por haber sido el mejor de los últimos años que he vivido.

REGRESO AL CIELO

Sabía que el buen rollo era cierto. He regresado a su casa, he vuelto a estar con ella. Fue como pisar el cielo, una vez más, y estar donde cualquier ser humano pueda desear estar al menos una vez en su vida. Se que nunca me ha salido nada bien en el plano sentimental y se también que no hay ni una señal en el cielo que me diga que esta vez va a ser distinto, no tiene por qué serlo, pero ya os dije que ya todo me da un poco igual, soy feliz con estas pequeñas cosas e ilusionarme me hace seguir siendo un poco feliz cada día.

Tal vez crea saber demasiadas cosas cuando en realidad, suele pasar, no se nada. No quiero ser pesimista nunca más, pero tampoco me valen las ilusiones creadas por mi solitaria cabeza, ilusiones que luego solo sirven para que la caida sea más dura aun si cabe. Solo quiero ser feliz y ella me permite serlo, con sus cenas sorpresas y sus botellas de brut reserva... Solo sus ojos me permiten rozar el Nirvana, solo ese reflejo intenso que de sus ojos atraviesan mi alma sin herirla, solo esa sonrisa mezcla de picaresca e inocencia en su justa dosis ambas... solo ella me da paz, alegría y un poco de fe en el amor.

¿En que va a quedar todo esto? Si hay alguien que lo sepa por favor que me lo diga, aunque tal vez lo verdaderamente bonito de esto es trabajarlo día a día, saber que nada es seguro en esta vida y esto que tengo (o no tengo) menos aun, saber que quererla es lo único que me va a quedar mañana, cuando ella se canse, si es que se cansa, si es que la canso. O tal vez, una vez más, en realidad no sepa nada, solo que nadie podrá quitarme jamás el recuerdo de mi regreso a su casa, eso si que lo se con certeza, el paisaje que vi desde su balcón me mostró la luz de una vida más allá de lo meramente carnal, esas vistas eran una pequeña muestra de lo maravilloso que es estar a su lado, porque la luz que ella misma emana, ese buen rollo que destila, esas vibraciones tan positivas bien merecen un viaje o mil, aunque sea a los confines del mundo para buscarla.

¡QUÉ BUEN ROLLO!

¿Sabéis esas ocasiones en las que crees saber algo con certeza aunque en realidad no haya ni un solo dato que permita objetivamente tenerla? Yo tengo la certeza de haber encontrado algo que llevo buscando años. Nada me permite asegurar que no me equivoco, pero da igual, porque cuando un sentimiento es tan fuerte, prevalece sobre toda lógica. He vuelto a hablar con ella y me da una confianza y una alegría que nunca antes había experimentado desde lo de Iris, se que no es bueno comparar y no pretendo hacerlo, pero desde entonces nadie me había inspirado tan buen rollo como ella ahora.

El otro día hable de nuevo con ella por teléfono, me encanta oír su voz, y disfruto escuchándola. Me dijo que tenía una botella de vino por si tiene una visita inesperada, y la verdad es que me encantaría ser esa visita. Lástima que me haya ido a buscar un trabajo para los fines de semana, porque la verdad es que hasta navidad estoy jodidamente pillado de lunes a domingo y lo de la visita es prácticamente imposible. Pero en fin, procuraré hacerle esa visita más adelante.

Me da igual si esto, como relación sentimental, no llega a ninguna parte, no me importa, porque solo con escucharla me es suficiente, siento que es una especie de inyección de felicidad ella en si misma, y aunque me gustaría formar parte de ella, de su vida, se que eso es algo a lo que ella no aspira y he de asumirlo. Aun así sigo queriendo oírla de vez en cuando, porque me da muy buenas vibraciones.

Amén.

A LA UNA Y PICO...

Hoy me vuelvo a encontrar solo y sin emabrgo sigo sin saber realmente qué es la soledad. Nunca estoy aislado de otros seres humanos, pero a veces parece que no hablo su mismo idoma. Estoy rodeado de gente pero no logro comunicarme sentimentalmente con ellos. La verdad es que empezo a sentirme un poco desquiciado, tal vez sea yo el que está mal de la azotea, tal vez no sea el resto del mundo y lo que me han estado intentando vender durante años como normalidad sea realmente lo normal, quizá no haya ningún complot mundial para hacerme creer que yo no soy único y simplemente es que no lo sea... Pero todo esto ¿realmente importa? Yo cada día empiezo a pensar que no, que lo realmente importante es disfrutar de lo que vivimos día a día, da igual si esto es real o solo es matrix como en aquella película de los hermanos de apellido impronunciable. Cada día que pasa me da todo un poco más igual, eso es en definitiva lo que quería decir.

Hoy me han dicho que profesionalmente soy mucho mejor que hace 4 años, yo creo que simplemente lo que pasa es que hoy en día me da todo mucho más igual que hace 4 años y por eso parezco más seguro. Pero no es seguridad, es solo que ya no me importa si algo sale bien o mal, solo quiero hacerlo, porque es mi obligación, y salir disparado del curro, solo eso. Aunque a veces haga justo lo contrario y esté deseando ir a trabajar para salir disparado de mi vida privada, porque a veces ésta ni siquiera existe. Y si hace unos años eso me llegó a preocupar, ahora me da igual. A pesar de haber pensado este verano que resucitaba, me he dado cuenta de que nunca se resucita, solo crees hacerlo, pero es apenas un estímulo pasajero que no ha llegado, en esta ocasión, más allá de octubre. Aunque no es poco, normalmente no pasan de agosto.


Y ahora, aquí, esperando a que pase un nuevo día, me da la una (o casi) de la madrugada sin saber en qué coño he gastado mi valioso puente del 1 de noviembre. Pero da igual, total ella no está a mi lado y pasado mañana volveré al trabajo como si nunca hubiera sido sábado, como si el domingo fuera solo cosa de ficción. Así que da lo mismo, nadie comparte mi tiempo libre, no importa que se acabe, da igual si lo tengo.

EN BUSCA DE LA AMISTAD PERDIDA.

La amistad es a veces imprescindible, aunque hay personas que por necesidad acaban aprendiendo a vivir sin ella, no obstante es algo digno de alabanzas, porque hay veces que suceden cosas en la vida que sin la amistad de otros difícilmente se podrían superar, y cuando digo amistad incluyo a aquellos familiares, hermanos, padres, primos, que se compartan más como amigos que como familiares en determinados momentos, algo que los convierte, si cabe, en más queridos aun por la persona en si. Decía Ramón y Cajal que “A los amigos, como a los dientes, los vamos perdiendo con los años, no siempre sin dolor.” Y qué razón tenía el científico, porque esas personas que en algún momento de tu vida, más o menos extenso, se convierten en casi todo para ti, poco a poco van desapareciendo, no hay explicación lógica muchas veces para esa desaparición, pero lo cierto es que por uno u otro motivo, tardando más o menos, va sucediendo y si no sabes reponerlos a tiempo llega un momento en que te quedas solo en medio de un mundo cada vez más poblado, paradójica circunstancia.

Pero ojo, reponer las amistades no es cosa fácil ni que nos pueda llevar un par de minutos o una noche de borrachera, eso no son amigos, los amigos son algo más, y reponer una pérdida es lo más difícil que a lo que, moralmente, puede enfrentarse un ser humano. Decía Plutarco: “No necesito amigos que cambian cuando yo cambio y asienten cuando yo asiento. Mi sombra lo hace mucho mejor.” Esto es algo que le sucede especialmente a quienes gozan de un abultado patrimonio y grandes rentas, pero no solo a ellos, a veces, no se sabe muy bien por qué, a ciertas personas les parece que pueden sacar beneficio propio de otras que, aparentemente, no tienen mucho que ofrecer materialmente hablando. Ojo con los buitres de la amistad, cuidado con quienes no son realmente amigos, sino que lo simulan para sacar no se sabe muy exactamente qué beneficios. A veces es simplemente por no estar ellos mismos solos en la vida, algo hasta aceptable si me permitís, siempre y cuando no se olviden de ti cuando hayan encontrado otra compañía que les resulte más “beneficiosa”. Mucho cuidado también con quienes siendo amigos de verdad, de repente, un día, dejan de serlo, con o sin motivos, porque esos pueden llegar a ser los que más daño te hagan, ya que en ellos confías plenamente y a veces tendemos a dejarnos caer hacía a atrás pensando que aun son nuestros amigos, pero si ya han decidido dejar de serlo no estarán esperando que nosotros caigamos para sujetarnos.

Tal vez si alguno de mis antiguos o actuales amigos me lee pueda pensar: “¿Quién eres tu para hablar de amistad o aconsejar al respecto?” Cierto, no siempre he sido el mejor amigo, pero lo cierto es que hablo desde la experiencia con otros, no desde la de mi propia actuación con mis similares, por eso os aseguro que aunque yo mismo no haya sido el mejor de los amigos posibles, si se de lo que hablo cuando me refiero al daño que una amistad puede hacernos, porque al menos yo he procurado siempre ser sincero. Y eso que ni si quiera he entrado en el peligroso campo de amistad entre personas que se atraen sexual o emocionalmente, que precisamente en esa área podría dar hasta clases magistrales, pero eso, como decía aquella odiosa película estadounidense, eso, amigos, es otra historia.

Sed felices, sinceros y nunca os dejéis entristecer cuando alguien os falle, porque de eso se alimentan los demonios y, creedme, no merece la pena mantenerlos gordos y lustrosos.