CUANDO LAS ESTRELLAS TE SONRIEN

Desde el día 29 de julio algo en mi vida ha cambiado. Desde ese día una persona muy especial ha entrado en mi vida y aun no se si será una persona definitiva en mi futuro, lo que si se es que será una persona fundamental cuando alguien escriba mi historia, si es que alguien lo hace. Desde hace más de 5 meses ella forma ya parte de mi y aun no termino de desterrar este desasosiego que me invade cada vez que pienso en ella. Estoy acostumbrado a relaciones turbulentas, y me refiero con esto a relaciones que han ido demasiado deprisa y han terminado tan pronto como llegaron a su clímax. Hasta ahora en mi vida sentimental han entrado mujeres fantásticas, guapas, inteligentes, divertidas, mujeres a las que en ocasiones he querido con toda mi alma... y que tan pronto he sentido aquello más profundo con ellas, han desaparecido de mi vida, o peor aun, han dejado de querer estar a mi lado. Relaciones que han terminado en ocasiones casi antes de empezar. Por eso ahora me siento inquieto, esta vez va demasiado lento para lo que estoy acostumbrado, pero sin embargo me gusta, que encanta que vaya así.

Tal vez por eso ahora necesito alguien que me aconseje, pero no quiero pedir consejo, porque nunca los he aceptado… No se, es todo tan raro. Ni siquiera se si ella está conmigo, solo se que yo quiero estar con ella, sentir todo lo que ella siente y estar a su lado siempre que me reclame. Solo se que la quiero como pocas veces he querido a nadie, y que necesito que ella me quiera, porque esa sonrisa ha traído a mi vida la paz que necesitaba, ya nada me asusta, ya nada me da miedo, porque ahora creo en el ser humano, gracias a ella. Su sonrisa en medio de aquellas notas de un alegre blues rítmico en medio de una sierra donde el aire era tan natural como la vida misma, aquellos ojos transparentes que me iluminaron el camino hacia lo que en ese mismo momento supe que necesitaba. Y ahora esta lenta velocidad con la que todo avanza casi sin que me de cuenta de que lo está haciendo.

Una cerveza hoy, hubiera dado mi vida por tomarme una cerveza hoy con ella. Me lo ha insinuado, pero no he podido, tenía obligaciones ineludibles aquí, no he podido ir y se que me va a doler toda la vida haber desaprovechado la ocasión de pasar nuevos momentos con ella. Pero no ha podido ser, bien lo sabe Dios que no.

Espero poderla ver pronto, tal vez esta lenta marcha del asunto signifique algo bueno, al fin y al cabo aquellas otras historias que fueron tan deprisa nunca funcionaron.

No quiero asustarla, por eso aun no le he dicho que la quiero, pero la quiero. Solo espero que ella me deje quererla... y demostrárselo.