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Cuando las horas se acortan

William Shakespeare escribió en el segundo acto de Otelo: "el placer y la acción hacen que las horas parezcan cortas". Y es cierto, no hay nada que acorte más el tiempo que el simple hecho de disfrutar de lo que haces. Tal vez por eso a mi se me hacen tan cortos los caminos de mi tierra, a pesar del calor de este tiempo, a pesar de las piedras en el camino y la soledad de quien entrena a horas en las que todos los demás están trabajando.

El placer de correr y la acción de recorrer kilómetros escuchando música, casi siempre rock, pero también a veces otro tipo de melodías, ver como el paisaje se va quedando atrás y se transforma conforme avanzas, el placer del esfuerzo por mejorar cada día, por superarte a tí mismo, ese placer y esas acciones, antítesis del llanto y el sedentarismo, hacen que mis horas sean a veces de 30 minutos, me permiten avanzar en la historia forjando mi propio destino, mi leyenda, que seguro estoy de que no se estudiará en los colegios ni será trascendente, pero que será la mía, escrita por mí mismo, no con tinta, sino con sudor y la satisfacción de haberme levantado un día de la silla y haberme dicho: "hoy empieza todo".

Se que estas palabras solo las entenderán quienes compartan mi afición, y que otros muchos pensarán que solo soy un loco o un "flipado", lo se, pero da igual, porque uno vive su vida para disfrutarla, no para que los demás la aplaudan.

Mi primera media maratón

Hace aproximadamente unos 16 meses que empecé a correr, me parecía toda una proeza terminar una carrera de 10 kilómetros entonces y a los 3 meses de empezar a entrenar lo hice por primera vez, hoy, menos un año y medio después, terminé mi primera media maratón y lo hice con un tiempo 01:56:27 y un ritmo medio de 05:31. No son grandes marcas, pero es todo un logro para mí, además hacerlo con el entrenamiento de dos grandes triatletas como son Carlos Enrique González y Alba Reguillo, ambos competirán en los mundiales del Ironman en Kona, Hawai, es todo un lujo para alguién como yo.

Lo más sorprendente con esta experiencia es lo increíble que me resulta la manera en la que aprendes a conocer tu cuerpo en un reto de este tipo, a administrar tus fuerzas, a saber cuándo puedes y cuando no, a pensar con la cabeza. En este momento me pregunto por qué dejaría en su día de hacer estas cosas; la mejor decisión que he tomado ha sido volver a empezar, volver a sentirme vivo. Sinceramente, no creo que me vaya a cansar de esto en mucho tiempo.

El reto del triatlón

Mis momentos en el triatlón (6-IX-1992)
En esta ocasión os voy a hablar del triatlón, un deporte para deportistas con mucha fuerza de voluntad, porque a diferencia de lo que pueda parecer no se trata solo de combinar tres disciplinas, sino de tener una cabeza muy bien amueblada y una concentración máxima para impedir que el agotamiento y la mezcla de pruebas, especialmente la transición de una a otra, nos haga desfallecer.

Como de casi todo lo que os he hablado aquí, el triatlón es algo que yo he probado, de hecho cuando era un adolescente entrenaba esas tres disciplinas, casi siempre por separado pero en más de una ocasión conjuntamente. Además, en el año olímpico, en 1992, participé en el triatlón de Alcázar de San Juan, en aquella época con un nivel bastante bajo en general, pero aún así una prueba dura, sobre todo si se trata de alguien que como yo jamás antes había competido en nada. En aquella edición este triatlón lo completaron un total de 28 deportistas, de entre ellos yo acabé en la posición número 24. Después de salir en una muy buena posición de la posta de natación, la verdad es que todos me pasaban en la bici y los que no lo hicieron entonces, lo harían más tarde en la última fase, la de carrera a pie. Solo 4 triatletas entraron por detrás de mí, pero eso no importaba entonces, porque el reto en un triatlón es terminar y yo lo hice.

En este post además me gustaría recordar a dos grandes triatletas referencia sin duda en nuestra región, Castilla La Mancha. Uno es Carlos Enrique González, triatleta de Campo de Criptana, la otra es Alba Reguillo, triatleta de Alcázar de San Juan. Ambos monitores en el gimnasio Global Center, donde además de entrenar para sus logros deportivos, consiguen motivar cada día a muchas personas para que permanezcan dentro de una disciplina de actividad física que les haga mejorar.

Sin duda ambos triatletas castellano manchegos son todo un ejemplo para cualquier deportista, no solo para los expertos, sino también para los aficionados que empiezan y tienen en ellos un espejo en el que mirarse. Aunque se trate de una imagen muy lejana y difícil de alcanzar, lo cierto es que ellos nos ayudan a ver lo importante que es mantener unos hábitos y una disciplina en el entrenamiento para conseguir algo. Os dejo además un vídeo con imágenes de cómo se entrenan estos dos grandes deportistas para una de las pruebas más duras, el Iron Man.

CUANDO LAS ESTRELLAS TE SONRIEN

Desde el día 29 de julio algo en mi vida ha cambiado. Desde ese día una persona muy especial ha entrado en mi vida y aun no se si será una persona definitiva en mi futuro, lo que si se es que será una persona fundamental cuando alguien escriba mi historia, si es que alguien lo hace. Desde hace más de 5 meses ella forma ya parte de mi y aun no termino de desterrar este desasosiego que me invade cada vez que pienso en ella. Estoy acostumbrado a relaciones turbulentas, y me refiero con esto a relaciones que han ido demasiado deprisa y han terminado tan pronto como llegaron a su clímax. Hasta ahora en mi vida sentimental han entrado mujeres fantásticas, guapas, inteligentes, divertidas, mujeres a las que en ocasiones he querido con toda mi alma... y que tan pronto he sentido aquello más profundo con ellas, han desaparecido de mi vida, o peor aun, han dejado de querer estar a mi lado. Relaciones que han terminado en ocasiones casi antes de empezar. Por eso ahora me siento inquieto, esta vez va demasiado lento para lo que estoy acostumbrado, pero sin embargo me gusta, que encanta que vaya así.

Tal vez por eso ahora necesito alguien que me aconseje, pero no quiero pedir consejo, porque nunca los he aceptado… No se, es todo tan raro. Ni siquiera se si ella está conmigo, solo se que yo quiero estar con ella, sentir todo lo que ella siente y estar a su lado siempre que me reclame. Solo se que la quiero como pocas veces he querido a nadie, y que necesito que ella me quiera, porque esa sonrisa ha traído a mi vida la paz que necesitaba, ya nada me asusta, ya nada me da miedo, porque ahora creo en el ser humano, gracias a ella. Su sonrisa en medio de aquellas notas de un alegre blues rítmico en medio de una sierra donde el aire era tan natural como la vida misma, aquellos ojos transparentes que me iluminaron el camino hacia lo que en ese mismo momento supe que necesitaba. Y ahora esta lenta velocidad con la que todo avanza casi sin que me de cuenta de que lo está haciendo.

Una cerveza hoy, hubiera dado mi vida por tomarme una cerveza hoy con ella. Me lo ha insinuado, pero no he podido, tenía obligaciones ineludibles aquí, no he podido ir y se que me va a doler toda la vida haber desaprovechado la ocasión de pasar nuevos momentos con ella. Pero no ha podido ser, bien lo sabe Dios que no.

Espero poderla ver pronto, tal vez esta lenta marcha del asunto signifique algo bueno, al fin y al cabo aquellas otras historias que fueron tan deprisa nunca funcionaron.

No quiero asustarla, por eso aun no le he dicho que la quiero, pero la quiero. Solo espero que ella me deje quererla... y demostrárselo.

A LA UNA Y PICO...

Hoy me vuelvo a encontrar solo y sin emabrgo sigo sin saber realmente qué es la soledad. Nunca estoy aislado de otros seres humanos, pero a veces parece que no hablo su mismo idoma. Estoy rodeado de gente pero no logro comunicarme sentimentalmente con ellos. La verdad es que empezo a sentirme un poco desquiciado, tal vez sea yo el que está mal de la azotea, tal vez no sea el resto del mundo y lo que me han estado intentando vender durante años como normalidad sea realmente lo normal, quizá no haya ningún complot mundial para hacerme creer que yo no soy único y simplemente es que no lo sea... Pero todo esto ¿realmente importa? Yo cada día empiezo a pensar que no, que lo realmente importante es disfrutar de lo que vivimos día a día, da igual si esto es real o solo es matrix como en aquella película de los hermanos de apellido impronunciable. Cada día que pasa me da todo un poco más igual, eso es en definitiva lo que quería decir.

Hoy me han dicho que profesionalmente soy mucho mejor que hace 4 años, yo creo que simplemente lo que pasa es que hoy en día me da todo mucho más igual que hace 4 años y por eso parezco más seguro. Pero no es seguridad, es solo que ya no me importa si algo sale bien o mal, solo quiero hacerlo, porque es mi obligación, y salir disparado del curro, solo eso. Aunque a veces haga justo lo contrario y esté deseando ir a trabajar para salir disparado de mi vida privada, porque a veces ésta ni siquiera existe. Y si hace unos años eso me llegó a preocupar, ahora me da igual. A pesar de haber pensado este verano que resucitaba, me he dado cuenta de que nunca se resucita, solo crees hacerlo, pero es apenas un estímulo pasajero que no ha llegado, en esta ocasión, más allá de octubre. Aunque no es poco, normalmente no pasan de agosto.


Y ahora, aquí, esperando a que pase un nuevo día, me da la una (o casi) de la madrugada sin saber en qué coño he gastado mi valioso puente del 1 de noviembre. Pero da igual, total ella no está a mi lado y pasado mañana volveré al trabajo como si nunca hubiera sido sábado, como si el domingo fuera solo cosa de ficción. Así que da lo mismo, nadie comparte mi tiempo libre, no importa que se acabe, da igual si lo tengo.

YA TENEMOS ALGO MÁS EN COMÚN.

Es tremendamente triste, pero hoy me he dado cuenta de que tengo algo más en común con ella, los dos vivimos en ciudades que se han inundado. La mía en mayo, la suya ahora. Gracias a Dios a ninguno de los dos nos a afectado. Es triste encontrar similitudes como esta entre ambos, pero la verdad es que me va a costar olvidar que pudo haber sido parte de mi vida... No se, tal vez sea cierto eso de que "una mancha de mora con otra se quita", pero la verdad, a mi no me molesta esta mancha, la llevo orgulloso.

Lo mejor tal vez sea intentar pensar en los nuevos horizontes que se abrieron este viernes, se que no es lo mismo, tal vez solo tontease, pero lo importante es que hay nuevos horizontes. No quiero ser un jodido bastardo que vaya haciendo daño solo porque alguien se lo hizo a él. No digo que ella me lo hiciera aposta, al revés, hizo todo lo que pudo por evitarlo, en parte se puede decir que ella solo sujetaba el cuchillo y que fui yo quien presionó sobre el filo, pero lo cierto es que aun me duele. Y por eso, no quiero intentar curarme esta herida haciéndole otra a alguien ajeno a esta historia. eso podría pasar si no me pienso dos veces lo del pasado viernes por la noche, me gustó, me hizo ilusión, si, pero ¿qué pretendo con ello? ¿Será mejor esperar? Ójala estas no fueran solo preguntas retóricas y alguien pudiera responder a ellas.

En fin, espero que seas feliz, si es que puede sentir mi corazón aun latiendo por ella, saliéndose de su cavidad mientras hablaba hoy con ella por teléfono, porque quiero ser su amigo, lo deseo con toda mi alma, pero no se si seré capaz de ser solo eso, solo su amigo. Lo importante es que nos vaya bien a los dos, a cada uno en su hemisferio de la península, a cada uno en su sitio, el que nos han asignado y del que parece que no podremos salir nunca. Ójala algún día esto vuelva a su cauce y pueda estar a su lado.

Aun recuerdo algo de cuando estudiaba poesía.
Lo único que lamento es no poder recordarlo todo.
Me gustaría poder escribirte un soneto.
Un par de versos aunque solo fueran.
De eso no hay duda, lo mereces.
En este momento de soledad te recuerdo.
Nunca podré olvidar tus ojos transparentes.
Aun así se, que tu naciste para estar conmigo.