¡Cambia tu vida!

Paulo Cohelo escribió: "Deja de pensar en la vida y resuélvete a vivirla". 

Durante mucho tiempo me he estado lamentando por no ser capaz de cambiar mi vida, pensando que lo que fallaba era el lugar donde vivía, la gente que veía cada día, el sitio en el que trabajaba, la casa en la que vivía... Pero casi sin darme cuenta, poco a poco, con pequeños cambios, no en lo material, sino en lo emocional, he llegado a la conclusión de que realmente el cambio de vida va mucho más allá de todo eso. Cuando se pretende romper con tu vida, porque no te gusta, puede ser muy efectivo mudarte a 1500 kilómetros, cambiar de trabajo o iniciar una nueva relación, si. Pero un cambio de vida se puede llevar a cabo de manera mucho menos "traumática", simplemente deja de hacer aquello que crees que los demás esperan de ti, aquello que realmente no te gusta y sal a la calle con una actitud positiva.

Noel Clarasó, que era escritor y guionista español, precisamente una persona que se dedicaba a inventarse vidas de personajes ficticios, dijo: "Basta un poco de espíritu aventurero para estar siempre satisfechos, pues en esta vida, gracias a dios, nada sucede como deseábamos, como suponíamos, ni como teníamos previsto." Fijaos bien, nada sucede como deseábamos ni como teníamos previsto. Podemos mudarnos a la ciudad de nuestros sueños seguir frustrados, cambiar de trabajo y seguir aburridos, pero si le ponemos espíritu aventurero la cosa cambia, nuestras vidas cambiarán seguro, tanto si nos trasladamos al otro confín del mundo, como si nos quedamos en la casa que nos vio nacer. 

A mi la vida, y creedme que lo digo muy sinceramente, me la ha cambiado el sencillo hecho de levantarme del sofá y salir a correr, la sonrisa y la alegría me las ha traído el simple gesto de abandonar el taburete del bar y meterme en la sala fitness para entrenar cada mañana bien temprano, madrugar sin que un trabajo ni un jefe ni te obligue, correr sin que ningún prejuicio o crítica te persiga, eso ha sido exactamente lo que e ha cambiado la vida.

Si vivís una vida aburrida, si nada os motiva, si no encontráis la manera de sacarle jugo al día a día, yo, desde mi experiencia personal (muy personal) os recomendaría que empezáseis alguna actividad física. Sin miedo, porque todos tenemos que empezar alguna vez en todo lo que hacemos. Buscad un gimnasio, meteos a una clase de zumba, iniciaos en un arte marcial, salid a correr por las mañanas o por las noches, fichad por un equipo de alguna liga local o de tiempo libre.

La actividad física (lo que solemos llamar deporte) mejora nuestro estado de ánimo, eso está demostrado científicamente, puesto que las endorfinas son neurotransmisores que conectan nuestras neuronas, haciendo de nexo entre mente y cuerpo. Dicho de otro modo, son vehículos de placer, euforia, felicidad e, incluso, alivio del dolor. Por eso cuando las activamos mejora nuestro estado de ánimo, aumenta la autoestima, rebaja la ansiedad y reduce el estrés. (VER MÁS PINCHANDO AQUÍ)

Marcaos un reto, uno pequeño, asumible, a corto o medio plazo, e id a por el. Después, una vez alcanzado, marcaos otro nuevo, un pelín más complicado y comeos el mundo hasta lograrlo, así poco a poco hasta que sintáis que, efectivamente, la vida os ha cambiado, que sonreís más, que os preocupa menos lo superficial e incluso lo que antes creíamos grave, ya veréis como os cambia la vida.

¡Id a por ello!