Mostrando entradas con la etiqueta futuro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta futuro. Mostrar todas las entradas

Concluye otro año runner

Foto original del montaje de Txus Leal
El pasado día seis celebramos en Alcázar de San Juan el día de nuestra carta magna de la mejor manera, corriendo el Cross de la Constitución, una carrera popular en la que participaron más de 1300 corredores de todas las edades, y cuando digo de todas es de todas, porque desde los más pequeñitos, categoría ficticia llamada "chupetines" con niños de 3 y 4 años, hasta los veteranos, todas las personas que lo deseen pueden participar en esta verdadera fiesta del atletismo.

Además me temo que con esta cierro mi particular año runner de competiciones, un año más me lo he pasado genial corriendo por los distintos pueblos y ciudades en los que he participado. Un total de 12 carreras, mayoritariamente 10K, aunque también ha habido carreras más cortas, como este último cross de 6 Km y una media maratón. De aquí a finales de años seguiré entrenando, por supuesto, y tal vez haga la "mini" San Silvestre de Alcázar, que son 3 Km de fiesta absoluta y risas, sería el primer año y todo dependerá de cómo se de el día.

Aprovecho para desearos unas felices fiestas, aunque volveré a escribir por aquí antes de que termine 2017, os lo prometo. Y gracias, muchas gracias, a quienes entráis aquí me leéis, se agradece ver las estadísticas y comprobar que sois muchas las personas que dedicáis un rartito de vuestro tiempo a prestar atención a estas aventuras de un aficionadillo a la vida sana.

Cuando las horas se acortan

William Shakespeare escribió en el segundo acto de Otelo: "el placer y la acción hacen que las horas parezcan cortas". Y es cierto, no hay nada que acorte más el tiempo que el simple hecho de disfrutar de lo que haces. Tal vez por eso a mi se me hacen tan cortos los caminos de mi tierra, a pesar del calor de este tiempo, a pesar de las piedras en el camino y la soledad de quien entrena a horas en las que todos los demás están trabajando.

El placer de correr y la acción de recorrer kilómetros escuchando música, casi siempre rock, pero también a veces otro tipo de melodías, ver como el paisaje se va quedando atrás y se transforma conforme avanzas, el placer del esfuerzo por mejorar cada día, por superarte a tí mismo, ese placer y esas acciones, antítesis del llanto y el sedentarismo, hacen que mis horas sean a veces de 30 minutos, me permiten avanzar en la historia forjando mi propio destino, mi leyenda, que seguro estoy de que no se estudiará en los colegios ni será trascendente, pero que será la mía, escrita por mí mismo, no con tinta, sino con sudor y la satisfacción de haberme levantado un día de la silla y haberme dicho: "hoy empieza todo".

Se que estas palabras solo las entenderán quienes compartan mi afición, y que otros muchos pensarán que solo soy un loco o un "flipado", lo se, pero da igual, porque uno vive su vida para disfrutarla, no para que los demás la aplaudan.

¡Cambia tu vida!

Paulo Cohelo escribió: "Deja de pensar en la vida y resuélvete a vivirla". 

Durante mucho tiempo me he estado lamentando por no ser capaz de cambiar mi vida, pensando que lo que fallaba era el lugar donde vivía, la gente que veía cada día, el sitio en el que trabajaba, la casa en la que vivía... Pero casi sin darme cuenta, poco a poco, con pequeños cambios, no en lo material, sino en lo emocional, he llegado a la conclusión de que realmente el cambio de vida va mucho más allá de todo eso. Cuando se pretende romper con tu vida, porque no te gusta, puede ser muy efectivo mudarte a 1500 kilómetros, cambiar de trabajo o iniciar una nueva relación, si. Pero un cambio de vida se puede llevar a cabo de manera mucho menos "traumática", simplemente deja de hacer aquello que crees que los demás esperan de ti, aquello que realmente no te gusta y sal a la calle con una actitud positiva.

Noel Clarasó, que era escritor y guionista español, precisamente una persona que se dedicaba a inventarse vidas de personajes ficticios, dijo: "Basta un poco de espíritu aventurero para estar siempre satisfechos, pues en esta vida, gracias a dios, nada sucede como deseábamos, como suponíamos, ni como teníamos previsto." Fijaos bien, nada sucede como deseábamos ni como teníamos previsto. Podemos mudarnos a la ciudad de nuestros sueños seguir frustrados, cambiar de trabajo y seguir aburridos, pero si le ponemos espíritu aventurero la cosa cambia, nuestras vidas cambiarán seguro, tanto si nos trasladamos al otro confín del mundo, como si nos quedamos en la casa que nos vio nacer. 

A mi la vida, y creedme que lo digo muy sinceramente, me la ha cambiado el sencillo hecho de levantarme del sofá y salir a correr, la sonrisa y la alegría me las ha traído el simple gesto de abandonar el taburete del bar y meterme en la sala fitness para entrenar cada mañana bien temprano, madrugar sin que un trabajo ni un jefe ni te obligue, correr sin que ningún prejuicio o crítica te persiga, eso ha sido exactamente lo que e ha cambiado la vida.

Si vivís una vida aburrida, si nada os motiva, si no encontráis la manera de sacarle jugo al día a día, yo, desde mi experiencia personal (muy personal) os recomendaría que empezáseis alguna actividad física. Sin miedo, porque todos tenemos que empezar alguna vez en todo lo que hacemos. Buscad un gimnasio, meteos a una clase de zumba, iniciaos en un arte marcial, salid a correr por las mañanas o por las noches, fichad por un equipo de alguna liga local o de tiempo libre.

La actividad física (lo que solemos llamar deporte) mejora nuestro estado de ánimo, eso está demostrado científicamente, puesto que las endorfinas son neurotransmisores que conectan nuestras neuronas, haciendo de nexo entre mente y cuerpo. Dicho de otro modo, son vehículos de placer, euforia, felicidad e, incluso, alivio del dolor. Por eso cuando las activamos mejora nuestro estado de ánimo, aumenta la autoestima, rebaja la ansiedad y reduce el estrés. (VER MÁS PINCHANDO AQUÍ)

Marcaos un reto, uno pequeño, asumible, a corto o medio plazo, e id a por el. Después, una vez alcanzado, marcaos otro nuevo, un pelín más complicado y comeos el mundo hasta lograrlo, así poco a poco hasta que sintáis que, efectivamente, la vida os ha cambiado, que sonreís más, que os preocupa menos lo superficial e incluso lo que antes creíamos grave, ya veréis como os cambia la vida.

¡Id a por ello!

TANTAS COSAS QUE CONTARTE...

Cuando una puerta se cierra, seguro que otra se abre, solo que en muchas ocasiones no sabemos en qué flanco de la casa se ha abierto esa otra puerta, o tal vez sea una ventana... En esta vida ajetreada que llevamos en la que no siempre sabemos distinguir lo urgente de lo importante (como diría Fito), a veces nos olvidamos de lo que realmente nos puede hacer felices y tendemos a buscar lo que la sociedad nos ha hecho creer que es importante, idea que por desgracia se encargan de fortalecer el ritmo de trabajo de hoy en día en el que el tiempo de trabajo prima sobre el rendimiento laboral, también se encarga de reforzar ese tipo de ideas un cada vez más agresivo universo audiovisual, forzado por interesas comerciales de grandes empresas dedicadas a los centros comerciales y de ocio. Mierda en definitiva.

Pero a parte de todo eso hemos de ser fuertes, porque el hombre (no confundir con el varón), el ser humano, es un animal inteligente, capaz de modificar hasta los más insospechados extremos el mundo natural con tal de verlo adaptado a sus manera de vida. Si somos capaces de eso ¿no vamos a serlo de cambiar lo que nosotros mismos hemos creado? Podemos cambiar el cauce de los ríos, contener volcanes y predecir terremotos, también debemos ser capaces de impedir que lo que nosotros mismos creamos pueda volverse en nuestra contra.



Despierta, abre los ojos y no dejes que los árboles te impidan ver el bosque, porque cuando una puerta se cierra, siempre hay otra, o mil más que se abren. Intenta descubrirlas antes de pensar que te has quedado fuera.

A LA UNA Y PICO...

Hoy me vuelvo a encontrar solo y sin emabrgo sigo sin saber realmente qué es la soledad. Nunca estoy aislado de otros seres humanos, pero a veces parece que no hablo su mismo idoma. Estoy rodeado de gente pero no logro comunicarme sentimentalmente con ellos. La verdad es que empezo a sentirme un poco desquiciado, tal vez sea yo el que está mal de la azotea, tal vez no sea el resto del mundo y lo que me han estado intentando vender durante años como normalidad sea realmente lo normal, quizá no haya ningún complot mundial para hacerme creer que yo no soy único y simplemente es que no lo sea... Pero todo esto ¿realmente importa? Yo cada día empiezo a pensar que no, que lo realmente importante es disfrutar de lo que vivimos día a día, da igual si esto es real o solo es matrix como en aquella película de los hermanos de apellido impronunciable. Cada día que pasa me da todo un poco más igual, eso es en definitiva lo que quería decir.

Hoy me han dicho que profesionalmente soy mucho mejor que hace 4 años, yo creo que simplemente lo que pasa es que hoy en día me da todo mucho más igual que hace 4 años y por eso parezco más seguro. Pero no es seguridad, es solo que ya no me importa si algo sale bien o mal, solo quiero hacerlo, porque es mi obligación, y salir disparado del curro, solo eso. Aunque a veces haga justo lo contrario y esté deseando ir a trabajar para salir disparado de mi vida privada, porque a veces ésta ni siquiera existe. Y si hace unos años eso me llegó a preocupar, ahora me da igual. A pesar de haber pensado este verano que resucitaba, me he dado cuenta de que nunca se resucita, solo crees hacerlo, pero es apenas un estímulo pasajero que no ha llegado, en esta ocasión, más allá de octubre. Aunque no es poco, normalmente no pasan de agosto.


Y ahora, aquí, esperando a que pase un nuevo día, me da la una (o casi) de la madrugada sin saber en qué coño he gastado mi valioso puente del 1 de noviembre. Pero da igual, total ella no está a mi lado y pasado mañana volveré al trabajo como si nunca hubiera sido sábado, como si el domingo fuera solo cosa de ficción. Así que da lo mismo, nadie comparte mi tiempo libre, no importa que se acabe, da igual si lo tengo.

FELIZ CUMPLEAÑO.


Este mes se ha cumplido un año desde que decidí empezar a escribir aquí, en este blog. No se si fue una idea acertada o no de cara a los demás, pero lo fue para mi, necesitaba poder decir lo que llevo dentro, tal vez nadie lo lea, pero da igual, lo importante es que puedo estallar por algún lado. Feliz cumpleaño, inframundo.

YO SOY LIBRE.

Son muchos los días en los que me despierto pensando en lo que será de mi en el futuro. A veces nos creemos que por tener un trabajo "asegurado", una casa hipotecada y una familia y unos amigos que más o menos suelen estar a nuestro lado ya tenemos todo asegurado para el resto de nuestros días. Pero un día de repente te das cuenta de que ese trabajo solo era seguro mientras "ellos" han querido que lo sea, que la hipoteca sube sin parar y tu salario no puede seguirle el ritmo y que la familia necesita su propio espacio y los amigos no lelvan tu sangre y por tanto tampoco van a estar ahí siempre. Un día te das cuenta de que realmente el futuro puede estar escrito, pero si es así, como diría una conocida, lo está con lápiz y por tanto es fácilmente cambiable. ¿Qué puedes hacer ese día? Nada, seguir viviendo sin más.
Para mi ese día llega cada mañana, nunca me he sentido del todo a salvo. En la facultad y el instituto siempre tuve miedo a suspender aunque nunca me agobié por un examen. En mi infancia siempre tuve miedo a los matones del recreo, aunque nunca me llegaron a pegar... demasiado. En las relaciones de pareja siempre he tenido miedo a que me dejen, y siempre o casi siempre ha pasado. Pero en el día a día, en el trasncurrir de la vida, en las perspectivas de futuro el miedo es a algo mucho más fuerte, pero que un monstruo o un matón, peor que un fenómeno atmosférico o que la abstinencia sexual. Tengo miedo a algo que no se qué es y que no sab´re hasta que llegue. Tengo miedo a la incertidumbre, a lo desconocido, a morir sin haber hecho algo que realmente merezca la pena. Y luego, cuando me he desperezado y la sangre empieza a fluir con normalidad en mi cabeza, me doy cuenta de que realmente no importa tanto. Como decía la canción, lo que tenga que ser será. Poco podemos hacer para evitarlo porque el destino nunca ha comprado un lápiz y menos aun una goma de borrar, el destino escribe con una afilada pluma y tinta china, que difícilmente puede borrarse o corregirse.
Mientras tanto, mientras llega ese día en el que probablemente se joda todo, solo me queda disfrutar del día a día, viajar todo lo que pueda, aunque sea al pueblo de aquí al lado, sentir el aire fresco y limpio del campo en mi cara por las mañanas, correr desnudo por las praderas o bañarme a media noche en la playa. Sentir que esa persona a quien tengo a mi lado es única hasta que se vaya y cuando se vaya, pensar que era una más. Ser libre es eso, no dejar que el destino te impida vivir. Yo soy libre.