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Anda tu camino

Con la frase de la foto, escrita por el calabrés Antonio Porchia, hoy quiero aseguraros algo que he comprobado por mi propia experiencia, creer en ti mismo sin que te importe demasiado que nadie más lo haga es el camino directo a la felicidad.

Para conseguirlo debes convertir lo negativo en positivo, nunca dejes de pensar en positivo, aquello te parezca mal debes someterlo a una inversión inmediata, acaba con los pensamientos negativos, por ejemplo, cosas tan sencillas como sustituir un pensamiento del tipo "no hables" por "tengo cosas importantes que decir". O cambiar el "¡no puedo hacer nada!" por "tengo éxito cuando me lo propongo".

Trata de no generalizar, céntrate en en lo positivo,  se consciente de tus logros por pequeños o sencillos que te puedan parecer a ti o que te hagan creer los demás que son. No te compares con nadie, cada cual es como es, cada uno tiene sus tiempos, sus plazos, sus metas... Conseguirás lo que desees si te lo propones, pero en tus tiempos y plazos. Para ello debes confiar en ti mism@ siempre y aceptarte. Pero aceptarnops no significa para nada conformarnos, hay que esforzarse para mejorar.

Si a mi me ha funcionado, le funcionará a cualquiera, seguro. Y puedo asegurar que yo me di cuenta de que había funcionado de la noche a la mañana, aunque el resultado venía siendo el fruto del trabajo de años enforzándome, creyéndomelo, luchando día a día por conseguirlo y de repente, un día, me di cuenta de que lo tenía.


Y ahora, ya sabes, sal ahí afuera y consíguelo.

El yoga y sus beneficios



Foto Centro de Yoga OmMara en Alcázar de San Juan (C. Real)
En la entrada de hoy voy a hablaros un poco del yoga del que, lo reconozco abiertamente, no conozco nada por experiencia propia, pero gracias a Gloria Osuna, una amiga que es profesora de Hatha yoga, que me habló de esta práctica y viendo el gran entusiasmo que despierta en ella y en muchas personas que lo practican, me he ido informando poco a poco en diversas páginas web y mediante videos en los que se habla de los muchos, incontables casi, beneficios del yoga.


Desde la pérdida de peso hasta una piel suave y brillante o la estabilidad mental, parece que practicar yoga sirve para todo, y no debe estar esto muy leos de la realidad cuando esta disciplina se viene practicando incesablemente desde hace siglos. Los beneficios del yoga se manifiestan en el plano físico, mental y emocional y podemos destacar básicamente diez.

Para empezar mejor la aptitud física durante todo el año. Se está saludable no sólo cuando se está en una buena condición física, sino que ello se complementa con un equilibrio mental y emocional.


Algo que para algunas personas puede ser interesante (siempre desde el punto de vista de la salud) es la pérdida de peso y es que la práctica del Surya Namaskar (Saludos al sol) y el pranayama Kapalbhati son dos de las diferentes técnicas que el yoga brinda para la pérdida de peso.


 El alivio de tensión es otra de las cosas que podemos lograr con el yoga, pues la práctica diaria de unos pocos minutos de yoga pueden ser un método de deshacerse de la tensión acumulada a diario, tanto física como mental.


Se consigue alcanzar una paz interior. Y esto os aseguro que se comprueba en cuanto charlas unos minutos con alguien que practica yoga, haced la prueba, relaja el simple hecho de mantener una conversación con estas personas, imaginad practicarlo. Y es que la verdadera paz se encuentra en nuestro interior, motivo por el cual es recomendable un breve recreo diario para experimentar esta maravillosa sensación, mediante las prácticas del yoga y la meditación. 


Nuestro sistema es una combinación perfecta de cuerpo, mente y espíritu. Por ello, una irregularidad a nivel físico afecta el plano mental; del mismo modo, cualquier inquietud presente en la mente puede manifestarse como una enfermedad a nivel físico. Las posturas de yoga no sólo masajean los distintos órganos físicos, sino que además fortalecen el sistema muscular; complementariamente, las técnicas de respiración, los pranayamas y la meditación ayudan a liberarnos del estrés y mejoran nuestro sistema inmunológico.


El yoga puede ayudar a vivir con mayor conciencia, esto es, el yoga ayuda a la toma de conciencia y a traer nuestra mente al momento presente, donde puede permanecer feliz y concentrada.
Puede resultar sorprendente, pero el yoga puede incluso ayudar a mejorar las relaciones con de pareja, familiares, amigos o seres queridos. Las mentes relajadas, felices y contentas son capaces de afrontar de manera sensible y sensitiva nuestras relaciones diarias.



El yoga puede ayudarnos a aumentar nuestra energía. Unos pocos minutos diarios de yoga nos ofrecen el secreto para sentirnos frescos y llenos de energía, incluso después de un largo día.



Volviendo al plano estrictamente físico, el yoga mejora la flexibilidad y postura. Quienes practican yoga habitualmente gozan de un cuerpo fuerte, flexible y saludable. El yoga colabora a estirar, tonificar y fortalecer los músculos del cuerpo, así como a mejorar la postura del cuerpo.
Dicen quienes lo practican que tanto el yoga como la meditación tienen el poder de mejorar nuestra capacidad intuitiva para que, sin esfuerzo, seamos capaces de saber lo qué hay que hacer, cómo y cuándo, obteniendo de ese modo el mejor provecho posible. 


Para terminar os dejo un video que grabé con Gloria en un entorno ideal, el parque Alces de Alcázar de San Juan.



Redactado con ayuda de www.elartedevivir.org.

EN BUSCA DE LA AMISTAD PERDIDA.

La amistad es a veces imprescindible, aunque hay personas que por necesidad acaban aprendiendo a vivir sin ella, no obstante es algo digno de alabanzas, porque hay veces que suceden cosas en la vida que sin la amistad de otros difícilmente se podrían superar, y cuando digo amistad incluyo a aquellos familiares, hermanos, padres, primos, que se compartan más como amigos que como familiares en determinados momentos, algo que los convierte, si cabe, en más queridos aun por la persona en si. Decía Ramón y Cajal que “A los amigos, como a los dientes, los vamos perdiendo con los años, no siempre sin dolor.” Y qué razón tenía el científico, porque esas personas que en algún momento de tu vida, más o menos extenso, se convierten en casi todo para ti, poco a poco van desapareciendo, no hay explicación lógica muchas veces para esa desaparición, pero lo cierto es que por uno u otro motivo, tardando más o menos, va sucediendo y si no sabes reponerlos a tiempo llega un momento en que te quedas solo en medio de un mundo cada vez más poblado, paradójica circunstancia.

Pero ojo, reponer las amistades no es cosa fácil ni que nos pueda llevar un par de minutos o una noche de borrachera, eso no son amigos, los amigos son algo más, y reponer una pérdida es lo más difícil que a lo que, moralmente, puede enfrentarse un ser humano. Decía Plutarco: “No necesito amigos que cambian cuando yo cambio y asienten cuando yo asiento. Mi sombra lo hace mucho mejor.” Esto es algo que le sucede especialmente a quienes gozan de un abultado patrimonio y grandes rentas, pero no solo a ellos, a veces, no se sabe muy bien por qué, a ciertas personas les parece que pueden sacar beneficio propio de otras que, aparentemente, no tienen mucho que ofrecer materialmente hablando. Ojo con los buitres de la amistad, cuidado con quienes no son realmente amigos, sino que lo simulan para sacar no se sabe muy exactamente qué beneficios. A veces es simplemente por no estar ellos mismos solos en la vida, algo hasta aceptable si me permitís, siempre y cuando no se olviden de ti cuando hayan encontrado otra compañía que les resulte más “beneficiosa”. Mucho cuidado también con quienes siendo amigos de verdad, de repente, un día, dejan de serlo, con o sin motivos, porque esos pueden llegar a ser los que más daño te hagan, ya que en ellos confías plenamente y a veces tendemos a dejarnos caer hacía a atrás pensando que aun son nuestros amigos, pero si ya han decidido dejar de serlo no estarán esperando que nosotros caigamos para sujetarnos.

Tal vez si alguno de mis antiguos o actuales amigos me lee pueda pensar: “¿Quién eres tu para hablar de amistad o aconsejar al respecto?” Cierto, no siempre he sido el mejor amigo, pero lo cierto es que hablo desde la experiencia con otros, no desde la de mi propia actuación con mis similares, por eso os aseguro que aunque yo mismo no haya sido el mejor de los amigos posibles, si se de lo que hablo cuando me refiero al daño que una amistad puede hacernos, porque al menos yo he procurado siempre ser sincero. Y eso que ni si quiera he entrado en el peligroso campo de amistad entre personas que se atraen sexual o emocionalmente, que precisamente en esa área podría dar hasta clases magistrales, pero eso, como decía aquella odiosa película estadounidense, eso, amigos, es otra historia.

Sed felices, sinceros y nunca os dejéis entristecer cuando alguien os falle, porque de eso se alimentan los demonios y, creedme, no merece la pena mantenerlos gordos y lustrosos.

RENACIENDO COMO DIOSES

"Desde que la conocí nunca he vuelto a ser el mismo, nunca he vuelto a mirar a ninguna mujer como lo había hecho hasta el día antes de cruzarme en su vida, pero aun así se que ella se ha ido y que lo que toca es renacer, volver a la vida, resucitar de entre los muertos y seguir mirando hacia delante..." Asi debió empezar este bolg si lo hubiera empezado a publicar cuando mi vida necesitó resurgir de las cenizas en que ella la había convertido.

Hoy el tiempo ha pasado, sigo con dolores donde las heridas dejaron su marca, pero son dolores soportables que solo aparecen cuando su rostro se deja entrever en mi nebulosa mente cerril. Ya estoy curado, o mejor dicho, me he rehabilitado, porque uno nunca termina de curarse y corre el riesgo de vovler a caer en la tentación si no se anda con cuidado, si no evita estar cerca de aquello a lo que una vez fue adicto. No suelo pasear cerca de ella, ni jugar con los recuerdos demasiado, pero a veces es inevitable, a veces las cosas se cruzan en tu camino o alguien, sin mala intención, reabre la caja de los truenos, la caja de Pandora o como quieras llamarlo. Cuando eso pasa, ¡Ah, cuando eso pasa! No negaré que alguna lágrima se ha vertido cuando eso ha pasado, a pesar de haber transcurrido más de 4 años, pero es que aquello aunque corto, fue lo más intenso que he vivido nunca y, probablemente, lo más intenso que viviré aunque cumpla 100 años.

Hoy las cosas son muy distintas a como lo eran hace ya tantos años, incluso yo soy muy distinto y no negaré que gracias a aquella experiencia en buena parte. Pero los ánimos no son los mismos, los objetivos en mi vida han cambiado, incluso las ilusiones se han transformado ligeramente... lo que nunca cambiará es mi espíritu, que siempre será libre, siempre será indómito y, por desgracia, siempre será solitario.Pensad, bebed lo justo y vivid, sobretodo... vivid.