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Mi primera media maratón

Hace aproximadamente unos 16 meses que empecé a correr, me parecía toda una proeza terminar una carrera de 10 kilómetros entonces y a los 3 meses de empezar a entrenar lo hice por primera vez, hoy, menos un año y medio después, terminé mi primera media maratón y lo hice con un tiempo 01:56:27 y un ritmo medio de 05:31. No son grandes marcas, pero es todo un logro para mí, además hacerlo con el entrenamiento de dos grandes triatletas como son Carlos Enrique González y Alba Reguillo, ambos competirán en los mundiales del Ironman en Kona, Hawai, es todo un lujo para alguién como yo.

Lo más sorprendente con esta experiencia es lo increíble que me resulta la manera en la que aprendes a conocer tu cuerpo en un reto de este tipo, a administrar tus fuerzas, a saber cuándo puedes y cuando no, a pensar con la cabeza. En este momento me pregunto por qué dejaría en su día de hacer estas cosas; la mejor decisión que he tomado ha sido volver a empezar, volver a sentirme vivo. Sinceramente, no creo que me vaya a cansar de esto en mucho tiempo.

Sigue la progresión running

Sólo si te propones retos podrás superarlos. Que un mal día no apague tu energía, sigue intentándolo hasta lograrlo. Hoy nueva tirada larga, de 18 kilómetros, por la llanura manchega y sus humedales.


Las metas te esperarán si estás dispuesto a alcanzarlas

Las metas te esperarán si estás dispuesto a alcanzarlas, no tengas prisa y camina firme y decidido. Estoy convencido de ello, de hecho yo que terminaba mis 10Km siempre apurado y muy roto, he recibido últimamente palabras de varias personas animándome a tratar de hacer una media maratón. Imposible, pensaba yo, no estoy en forma para ello, pero el caso es que después de mi última carrera, en la que acabé mis 10mil metros bastante entero, me animé bastante. Un día salí a correr y logré hacer 13 kilómetros, y esta mañana justo salí sin prisas, a ver hasta dónde era capaz de llegar y vaya si llegué lejos. Así, sin pensarlo, cuando me quise dar cuenta había hecho 12 Km y con una fuerte subida a los molinos de Alcázar, que tienen una empinadísima cuesta final.

Viendo lo que llevaba encima y que me encontraba bastante bien, seguí corriendo del mismo modo, sin prisas, a un ritmo lento de 6.20 min/Km y controlando en todo momento que las pulsaciones no se fueran de sus números habituales cuando salgo a correr, al fin y al cabo era solo un reto personal y nada hay en juego.

Seguí, empalmando circuitos de los que tengo ya hechos para correr entre 8 y 10 kilómetros y cuando me di cuenta podía ver desde la otra punta de la ciudad el cerro de los molinos, a lo lejos, y eso me animó a seguir con los cascos estos mientras la banda sonora de Rocky y algunas canciones más me daban aliento y me sacaban una enorme sonrisa, mientras corría despacio pensando en lo que en un año he logrado, que no es ni más ni menos que pasar de no aguantar más de 20 minutos a un lentísimo ritmo corriendo, a ser capaz de terminar un diez mil en menos de 50 minutos y hoy, al fin, de superar la psicológica barrera de los 15 kilómetros. 

Es cierto que a los 15’150Km me vi obligado a recuperar durante unos minutos caminando, pero una vez repuesto y con las pulsaciones de nuevo en 140 retomé la carrera y seguí hasta llegar al Global Center de Alcázar de San Juan, donde me han animado y enseñado a ponerme en forma con cabeza, de manera saludable y sin prisas, un lugar al que he de agradecerle el tremendo servicio que prestan y la gran labor que han hecho conmigo todos y cada una de las personas que allí trabajan. Allí llegué con mis 17.410 metros corridos en 1 hora 50 minutos y con todo el ánimo del mundo para intentar terminar una media maratón el próximo día 2 de octubre, organizada por el Club Maratón Altomira y memorial mariano Rivas Rojano, uno de los pioneros en Alcázar de San Juan de lo que hoy llamamos running.

La importancia de un core fuerte

ejercicio de core en trx con bosu ball
Cuando empiezas a practicar fitness te vas dando cuenta de partes de tu cuerpo a la que nadie da importancia o se le atribuye una importancia equivocada, y cómo poco a poco vas redescubriendo la manera eficiente de trabajar esas partes y de su verdadera importancia. Una de estas partes del cuerpo es lo que atañe al core, lo que muchos durante años y desde la ignorancia llamábamos abdominales, y digo desde la ignorancia porque poco a poco vas descubriendo cómo nos hemos quedado en la “parte” sin llegar a conocer el “todo”.

Core es un término inglés que hace referencia al conjunto o grupo de músculos sobre el que va a recaer nuestro rendimiento físico a la hora de otras actividades físicas, como por ejemplo cuando corremos. Al fortalecer el core estaremos centrándonos en nuestro “centro”, o lo que es lo mismo, en la estabilidad de nuestro cuerpo para prevenir lesiones de otros músculos.

¿Cuáles son estos músculos del core? La verdad es que he buscado y preguntado pero no he logrado una respuesta clara y concisa que me describa exactamente todos los músculos que conformarían ese grupo, lo que si está claro es que nos referimos fundamentalmente a los abdominales, los músculos de la cadera y la espalda baja.

¿Por qué es tan importante su fortalecimiento?

El principal motivo es que este grupo muscular nos va a dar más estabilidad cunto más fortalecidos estén. Es decir, un core fuerte nos va a permitir movernos con menos riesgos de hacernos daño y aumentarán nuestro equilibrio, sobre todo cuando, como decía al principio, hagamos actividades como correr, jugar al fútbol, baloncesto, gimnasia...

La revista Runfitners explica también que un core fuerte contribuye a mejorar tu forma, economía y eficiencia al correr. Explicado de manera más clara, una “mayor estabilidad que brinda un core fortalecido, nos permite mejorar nuestra forma al correr y nos da mayor economía y eficiencia al correr al evitar que trabajen músculos innecesarios al intentar correr los desbalanceos que puede generar un core debilitado”.

Aunque pueda resultar raro y creamos que no hay conexión, un core fuerte nos va a ayudar a reducir la fatiga, ya que evitaremos que otros grupos musculares trabajen si tenemos un centro de estabilidad fuerte y centrado en nuestro cuerpo. También vamos a notar, y esto os lo digo desde la propia experiencia, reducir los dolores de espalda, ya que el conjunto de músculos core van a estabilizar nuestra espalda y cuando, volviendo al ejemplo del running, demos una zancada, el impacto sufrido se verá reducido.


A todos nos gusta tener unos abdominales marcados y fibrados, no negaré que cuando empecé a notar los míos por primera vez me emocioné y todo, pero no caigamos en un narcisismo que nos haga olvidar el resto de músculos de core centrándonos solo en la estética de los abs, porque estaríamos cometiendo un error que nuestra propia salud podría pagar. Así que cuando os pongáis en manos de vuestr@ entrenador/a, hacedle caso y trabajar todo el conjunto para lograr un core balanceado y fuerte, veréis como mejora vuestro rendimiento físico y deportivo. 

El reto del triatlón

Mis momentos en el triatlón (6-IX-1992)
En esta ocasión os voy a hablar del triatlón, un deporte para deportistas con mucha fuerza de voluntad, porque a diferencia de lo que pueda parecer no se trata solo de combinar tres disciplinas, sino de tener una cabeza muy bien amueblada y una concentración máxima para impedir que el agotamiento y la mezcla de pruebas, especialmente la transición de una a otra, nos haga desfallecer.

Como de casi todo lo que os he hablado aquí, el triatlón es algo que yo he probado, de hecho cuando era un adolescente entrenaba esas tres disciplinas, casi siempre por separado pero en más de una ocasión conjuntamente. Además, en el año olímpico, en 1992, participé en el triatlón de Alcázar de San Juan, en aquella época con un nivel bastante bajo en general, pero aún así una prueba dura, sobre todo si se trata de alguien que como yo jamás antes había competido en nada. En aquella edición este triatlón lo completaron un total de 28 deportistas, de entre ellos yo acabé en la posición número 24. Después de salir en una muy buena posición de la posta de natación, la verdad es que todos me pasaban en la bici y los que no lo hicieron entonces, lo harían más tarde en la última fase, la de carrera a pie. Solo 4 triatletas entraron por detrás de mí, pero eso no importaba entonces, porque el reto en un triatlón es terminar y yo lo hice.

En este post además me gustaría recordar a dos grandes triatletas referencia sin duda en nuestra región, Castilla La Mancha. Uno es Carlos Enrique González, triatleta de Campo de Criptana, la otra es Alba Reguillo, triatleta de Alcázar de San Juan. Ambos monitores en el gimnasio Global Center, donde además de entrenar para sus logros deportivos, consiguen motivar cada día a muchas personas para que permanezcan dentro de una disciplina de actividad física que les haga mejorar.

Sin duda ambos triatletas castellano manchegos son todo un ejemplo para cualquier deportista, no solo para los expertos, sino también para los aficionados que empiezan y tienen en ellos un espejo en el que mirarse. Aunque se trate de una imagen muy lejana y difícil de alcanzar, lo cierto es que ellos nos ayudan a ver lo importante que es mantener unos hábitos y una disciplina en el entrenamiento para conseguir algo. Os dejo además un vídeo con imágenes de cómo se entrenan estos dos grandes deportistas para una de las pruebas más duras, el Iron Man.