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Concluye otro año runner

Foto original del montaje de Txus Leal
El pasado día seis celebramos en Alcázar de San Juan el día de nuestra carta magna de la mejor manera, corriendo el Cross de la Constitución, una carrera popular en la que participaron más de 1300 corredores de todas las edades, y cuando digo de todas es de todas, porque desde los más pequeñitos, categoría ficticia llamada "chupetines" con niños de 3 y 4 años, hasta los veteranos, todas las personas que lo deseen pueden participar en esta verdadera fiesta del atletismo.

Además me temo que con esta cierro mi particular año runner de competiciones, un año más me lo he pasado genial corriendo por los distintos pueblos y ciudades en los que he participado. Un total de 12 carreras, mayoritariamente 10K, aunque también ha habido carreras más cortas, como este último cross de 6 Km y una media maratón. De aquí a finales de años seguiré entrenando, por supuesto, y tal vez haga la "mini" San Silvestre de Alcázar, que son 3 Km de fiesta absoluta y risas, sería el primer año y todo dependerá de cómo se de el día.

Aprovecho para desearos unas felices fiestas, aunque volveré a escribir por aquí antes de que termine 2017, os lo prometo. Y gracias, muchas gracias, a quienes entráis aquí me leéis, se agradece ver las estadísticas y comprobar que sois muchas las personas que dedicáis un rartito de vuestro tiempo a prestar atención a estas aventuras de un aficionadillo a la vida sana.

¿Qué ves cuando te miras al espejo?

Siempre mantenerse firme en nuestra convicción de querer mejorar, porque si nos dejamos vencer por esos momentos de bajón, estaremos perdidos. ¿Qué ves en el espejo cuando te miras? ¿Sabéis lo que veo yo? Yo veo un campeón, si, eso es, veo a alguien que ha sido capaz de superar sus miedos y sus reservas a hacer ejercicio, a correr, a levantar peso... Superado y echándome a la espalda todo eso, cada mañana me levanto seis horas antes de ir al trabajo para entrenar, reparto mis sesiones entre los entrenamientos para correr y la sala fitness, quiero estar en forma y trabajo para ello cada día, cada semana, todo el año.

Y no creáis que cuando me miro al espejo soy tan inconsciente como para ver a un Hulk Hogan, no, se perfectamente mis limitaciones, mis capacidades, pero jamás dejo que ellas me impidan intentar ir un poco más allá, respetando mi cuerpo, controlando mi salud y siempre encarado todo al bienestar físico y mental, para progresar, para estar bien, para gustarme a mi mismo por encima de lo que puedan pensar u opinar los demás. Así es como uno se convierte en un campeón, aun cuando jamás llegues a cruzar una línea de meta por delante de todos los demás o aunque jamás te subas a un podío ni te cuelguen una medalla de vanal metal en el cuello.

Ser un campeón es eso, ganarle a tus miedos, a tu límites, superarte o al menos intentarlo y no puedes saber que no ha sido por falta de acción. Así me gusta verme, pero para ello hay que trabajarlo.

Mi primera media maratón

Hace aproximadamente unos 16 meses que empecé a correr, me parecía toda una proeza terminar una carrera de 10 kilómetros entonces y a los 3 meses de empezar a entrenar lo hice por primera vez, hoy, menos un año y medio después, terminé mi primera media maratón y lo hice con un tiempo 01:56:27 y un ritmo medio de 05:31. No son grandes marcas, pero es todo un logro para mí, además hacerlo con el entrenamiento de dos grandes triatletas como son Carlos Enrique González y Alba Reguillo, ambos competirán en los mundiales del Ironman en Kona, Hawai, es todo un lujo para alguién como yo.

Lo más sorprendente con esta experiencia es lo increíble que me resulta la manera en la que aprendes a conocer tu cuerpo en un reto de este tipo, a administrar tus fuerzas, a saber cuándo puedes y cuando no, a pensar con la cabeza. En este momento me pregunto por qué dejaría en su día de hacer estas cosas; la mejor decisión que he tomado ha sido volver a empezar, volver a sentirme vivo. Sinceramente, no creo que me vaya a cansar de esto en mucho tiempo.

Las metas te esperarán si estás dispuesto a alcanzarlas

Las metas te esperarán si estás dispuesto a alcanzarlas, no tengas prisa y camina firme y decidido. Estoy convencido de ello, de hecho yo que terminaba mis 10Km siempre apurado y muy roto, he recibido últimamente palabras de varias personas animándome a tratar de hacer una media maratón. Imposible, pensaba yo, no estoy en forma para ello, pero el caso es que después de mi última carrera, en la que acabé mis 10mil metros bastante entero, me animé bastante. Un día salí a correr y logré hacer 13 kilómetros, y esta mañana justo salí sin prisas, a ver hasta dónde era capaz de llegar y vaya si llegué lejos. Así, sin pensarlo, cuando me quise dar cuenta había hecho 12 Km y con una fuerte subida a los molinos de Alcázar, que tienen una empinadísima cuesta final.

Viendo lo que llevaba encima y que me encontraba bastante bien, seguí corriendo del mismo modo, sin prisas, a un ritmo lento de 6.20 min/Km y controlando en todo momento que las pulsaciones no se fueran de sus números habituales cuando salgo a correr, al fin y al cabo era solo un reto personal y nada hay en juego.

Seguí, empalmando circuitos de los que tengo ya hechos para correr entre 8 y 10 kilómetros y cuando me di cuenta podía ver desde la otra punta de la ciudad el cerro de los molinos, a lo lejos, y eso me animó a seguir con los cascos estos mientras la banda sonora de Rocky y algunas canciones más me daban aliento y me sacaban una enorme sonrisa, mientras corría despacio pensando en lo que en un año he logrado, que no es ni más ni menos que pasar de no aguantar más de 20 minutos a un lentísimo ritmo corriendo, a ser capaz de terminar un diez mil en menos de 50 minutos y hoy, al fin, de superar la psicológica barrera de los 15 kilómetros. 

Es cierto que a los 15’150Km me vi obligado a recuperar durante unos minutos caminando, pero una vez repuesto y con las pulsaciones de nuevo en 140 retomé la carrera y seguí hasta llegar al Global Center de Alcázar de San Juan, donde me han animado y enseñado a ponerme en forma con cabeza, de manera saludable y sin prisas, un lugar al que he de agradecerle el tremendo servicio que prestan y la gran labor que han hecho conmigo todos y cada una de las personas que allí trabajan. Allí llegué con mis 17.410 metros corridos en 1 hora 50 minutos y con todo el ánimo del mundo para intentar terminar una media maratón el próximo día 2 de octubre, organizada por el Club Maratón Altomira y memorial mariano Rivas Rojano, uno de los pioneros en Alcázar de San Juan de lo que hoy llamamos running.

Carrera hacia los molinos

Esta mañana he realizado una tirada corta y lenta, ya que estoy intentando eliminar las molestias del tensor de las fascia lata, que va molestando algo menos. Los masajes que me enseño una gran triatleta me han servido de mucho para ir descargando esa zona.

Lo importante de hoy no han sido los kilómetros totales ni el ritmo, ya digo que ha sido una tirada lenta y más para "autoevaluarme" que para otra cosa. He alcanzado un ritmo máximo de 05:13 min/km, con una velocidad máxima de 11.48 km/h. 

Lo realmente importante es que hoy he realizado mi primera subida a los molinos de viento de mi localidad, Alcázar de San Juan. En lo alto del cerro de los molinos he alcanzado una elevación de 104 metros, y se hacen algo duros ya que es una altura que se sube en menos de 1.5 Km., o sea, con mucha pendiente. En total han sido 7.5 Km de carrera, pero con lo que me quedo es con lo emocionante de subir a los molinos corriendo.

YA TENEMOS ALGO MÁS EN COMÚN.

Es tremendamente triste, pero hoy me he dado cuenta de que tengo algo más en común con ella, los dos vivimos en ciudades que se han inundado. La mía en mayo, la suya ahora. Gracias a Dios a ninguno de los dos nos a afectado. Es triste encontrar similitudes como esta entre ambos, pero la verdad es que me va a costar olvidar que pudo haber sido parte de mi vida... No se, tal vez sea cierto eso de que "una mancha de mora con otra se quita", pero la verdad, a mi no me molesta esta mancha, la llevo orgulloso.

Lo mejor tal vez sea intentar pensar en los nuevos horizontes que se abrieron este viernes, se que no es lo mismo, tal vez solo tontease, pero lo importante es que hay nuevos horizontes. No quiero ser un jodido bastardo que vaya haciendo daño solo porque alguien se lo hizo a él. No digo que ella me lo hiciera aposta, al revés, hizo todo lo que pudo por evitarlo, en parte se puede decir que ella solo sujetaba el cuchillo y que fui yo quien presionó sobre el filo, pero lo cierto es que aun me duele. Y por eso, no quiero intentar curarme esta herida haciéndole otra a alguien ajeno a esta historia. eso podría pasar si no me pienso dos veces lo del pasado viernes por la noche, me gustó, me hizo ilusión, si, pero ¿qué pretendo con ello? ¿Será mejor esperar? Ójala estas no fueran solo preguntas retóricas y alguien pudiera responder a ellas.

En fin, espero que seas feliz, si es que puede sentir mi corazón aun latiendo por ella, saliéndose de su cavidad mientras hablaba hoy con ella por teléfono, porque quiero ser su amigo, lo deseo con toda mi alma, pero no se si seré capaz de ser solo eso, solo su amigo. Lo importante es que nos vaya bien a los dos, a cada uno en su hemisferio de la península, a cada uno en su sitio, el que nos han asignado y del que parece que no podremos salir nunca. Ójala algún día esto vuelva a su cauce y pueda estar a su lado.

Aun recuerdo algo de cuando estudiaba poesía.
Lo único que lamento es no poder recordarlo todo.
Me gustaría poder escribirte un soneto.
Un par de versos aunque solo fueran.
De eso no hay duda, lo mereces.
En este momento de soledad te recuerdo.
Nunca podré olvidar tus ojos transparentes.
Aun así se, que tu naciste para estar conmigo.